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martes, 26 de enero de 2010

Yo también daré un golpe de Estado

Buscaré a los pesados de la empresa privada, dos políticos que me sirvan de conserjes y una bolsa de dinero para los militares


Daré un golpe de Estado... total, después de unos cuantos días me declararán héroe. Lo primero que haré será ponerme en contra de todo lo que haga el Presidente, contrataré a unos cuantos periodistas para que me den espacios en los medios, luego me acercaré a los empresarios los convenceré que el loco del Presidente quiere expropiarles sus bienes y... el resto? será como pegarle una patada a un borracho.

Ofreceré el negocio a aquellos que tienen los hilos del poder. A aquellos que guardan concesiones sabrosas, como la de los aeropuertos y todos los que gana millones con pingues negocios explotando los recursos naturales… también a aquellos que venden energía eléctrica con contratos leoninos a la ENEE, a los dueños de los medios de comunicación, a aquellos que le venden medicinas vencidas al gobierno, les diré que les quieren dar vuelta a su tortilla.

Iré donde aquellos que disfrutan de exoneraciones fiscales, donde los que tienen dispensas. Donde los dueños de Bancos, donde los maquileros. Llamaré a la Embajada de Estados Unidos y les diré que el Presidente fabrica una bomba atómica, ja, ja, ja, esos locos sí que lo creerán.

Me compraré un cardenal y daré unas monedas a los pastores de las iglesias evangélicas. Además pagaré unas fichas al Comisionado de Derechos Humanos. Por último haré una recaudación de dinero entre los empresarios y contrataré al General, con lo que sobre, me voy al Congreso y pago a los diputados.

Escogeré un día importante y sacaré al Presidente de su casa en pijama. Reuniré al Congreso, falsificaré una denuncia y llamaremos al golpe “Suseción constitucional”. Antes dejaré listo para que ellos me declaren Diputado Vitalicio y me den seguridad eterna para mi y para mis familiares.

Voy a reprimir al pueblo, les daré orden a los militares para que maten a los que salgan a las calles, mantendré a punta de fusil al pueblo y pondré toques de queda para que todo aquél que salga a la calle, sea apaleado con todo gusto.

Ya estando en Casa de Gobierno, no haré caso a nadie. Devolveré a los empresarios sus dineros, compraré voluntades, contrataré a mis amigos y haré fiesta con los dineros del pueblo. Voy a regalar dinero a diestra y siniestra. Me daré todos los lujos; mandaré a traer un tigre desde Sudáfrica y solo beberé agua traída desde Londrés. Por donde me mueva me acompañará un cortejo de 8 carros blindados. De la comunidad internacional me reiré. Todo lo que me digan será en vano. Daré un Golpe de Estado, después de todo, me llamarán héroe.