Páginas

domingo, 20 de noviembre de 2011

Ser periodista en Estados Unidos/Europa y en Honduras: ¿Cuál es la diferencia?



La diferencia es una bala disparada a tu cuerpo. Dos balas o tres balas. Podrían llegar a ser hasta 15 balas. Alguien podría decir hasta aquí llegó el artículo, pero es aquí donde se pone interesante, porque esos tiros podrían ser hacia tu hijo o a algún familiar. Esa es la gran diferencia entre hacer periodismo en Estados Unidos y Europa, a hacerlo en Honduras.

La esencia de esta verdad se palpa todos los días, Honduras se desangra y quienes estamos en la primera línea somos los periodistas, aquellos que intentamos ser el heraldo de un estado de derecho, somos los débiles. 
Si Usted es de los que gusta calificar a los colegas de aquellas latitudes por encima de los de acá, asegúrese de haber agotado  todas las variables.

Los riesgos para ejercer el periodismo se trasladaron a Honduras, un país, donde hace muy poco se miraba con asombro e incredulidad lo que las noticias contaban sobre Colombia, México y El Salvador, tres países donde trabajar como periodista era andar con las coronas y las flores encima.

Cualquiera podría pensar que las amenazas provienen solamente del crimen organizado y el narcotráfico y, sí, es cierto, pero aquí tampoco se puede criticar a los súper poderosos  políticos, a los grandes empresarios, ni a sus empresas, tampoco a los mareros (pandillas).

A mi gusto, a partir de la facilidad con que le detienen la vida a un periodista en esta zona, no hay parámetros para medir la valentía de un periodista del Norte con uno de estas tierras.

Me imagino en un Tribunal de los Estados Unidos, defendiéndome de una acusación. En juicio oral y público, con los fiscales y los abogados defensores en ardorosas batallas verbales, con un público petriíficado y los medios de comunicación dando sus reportes. Eso es en Estados Unidos. Aquí en Honduras, aunque nos acusan de libertinaje, estos juicios casi no existen ¿por qué?...   Ya se imaginarán porque.

Datos a saber: “en tres años, 23 periodistas muertos. Sólo en el 2010 y en lo que va del 2011, el ejercicio periodístico en Honduras quedó marcado por el asesinato y la impunidad de más de una docena de comunicadores sociales, amenazas y atentados contra periodistas y medios de comunicación”, dice Diario La Tribuna del 22 de septiembre de 2011.

Pero es peor, porque a veces las víctimas pueden ser los hijos… Vaya suerte, la nuestra.  La lista es grande  y tal parece que las autoridades no se dan cuenta que es obligación de ellos proteger el bien  más preciado que tiene todo ser humano, la vida. A estas alturas ya no podemos hablar de Libertad de expresión,  es como quien dice en el lenguaje popular perdimos el derecho a muirmurar... eso  se acabó y lamentablemente habiendo perdido esos derechos, no se puede gozar de ningún otro, lo que nos deja un estado en pedazos.