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miércoles, 21 de abril de 2010

Honduras, otro periodista es asesinado, ya van 6 en el año

Asesinan a Georgino Orellana a la salida de emitir su programa en un canal de San Pedro Sula

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El gremio periodístico de Honduras, nuevamente está de luto,  la noche de este martes 20 de abril del 2010,  ha sido asesinado en la ciudad de San Pedro Sula el periodista Georgino Orellana, el sexto caído en lo que va del año sin que haya, si quiera una captura, por parte de las autoridades.

De acuerdo a la información del vocero policial comisario Héctor Mejía, Orellana salía del canal Televisión de Honduras, donde  presentaba un programa entre las 8 y 9 de la noche, cuando sorpresivamente fue atacado por un sujeto que le disparé en su cabeza.

Georgino Orellana era un comunicador muy reconocido en el pais, hacía muy poco se había desempeñado en la principal estación de televisión de Honduras, Televicentro, además fungía como catedrático de Periodismo Cinematográfico en el Centro Universitario Regional del Norte (CURN) 

Tras el ataque el comunicador social fue trasladado al Hospital Mario Catarino Rivas, pero perdió la vida, poco antes de ser ingresado. La violencia en Honduras está llegando a extremos nunca imaginados, siendo el gremio periodístico uno de los mayores afectados.

El 26 de marzo pasado, el periodista Bayardo Mairena y su asistente Manuel Juárez fueron asesinados tras una rafaga de tiros mientras se movilizaban en un vehículo cerca de Juticalpa. El 15 de marzo, Nahum Palacios Arteaga, de 34 años, fue asesinado en la comunidad de Tocoa. El 11 de marzo, el periodista del caribeño Puerto de La Ceiba David Meza y el 1 de marzo, Joseph Hernández, de 26 años, murió en Tegucigalpa en un atentado a tiros en que también resultó herida Karol Cabrera.

sábado, 17 de abril de 2010

Propuesta para evitar connotaciones racistas en el lenguaje periodístico

No más "día negro", "lista negra" o "negra conciencia". Yo soy piel negra, corazón negro, pero no soy malo  
 La dinámica en que se mantiene el periodismo con constantes cambios en sus diferentes esferas se ha olvidado de corregir uno de las mayores debilidades formativas y es el de evitar las connotaciones racistas en el lenguaje ofrecido al público. Digo “olvidado” para ser de alguna manera diplomático, pero la verdad es que a esa masa inteligente de humanos es difícil que pase por alto un detalle tan obvio, como la misma ortografía.

Esta semana con la mención de Honduras en la lista de países violadores de derechos humanos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, me cansé de escuchar y leer “Honduras en la lista negra” con la connotación de que lo negro es lo malo. Cierto, es una tarea difícil desinfectar las mentes humanas de costumbres centenarias, pero, siendo el periodista un especialista, una persona con educación superior, no debería de permitirse expresarse de esta forma.

El nuevo orden mundial, en el que, por supuesto, cabemos los periodistas, nos señala que ya no debemos persistir con los mismos errores. Debemos recuperar el exacto sentido del lenguaje evitando metáforas vacías o figuraciones que terminan por ofender, en este caso a la comunidad afro de las americas. Hay que divorciarse de señalamientos peyorativos y situarnos bien en el puesto de orientadores e informadores, no deformadores.

En lugar de “Honduras en la lista negra derechos humanos”, ¿no es mejor escribir “Honduras en lista de países violadores de derechos humanos”? ¿En lugar día negro, día malo? ¿Aguas malas en vez de aguas negras? 

¿No está de todo mal verdad?

Recordemos que estos detalles también tienen su efecto económico, debido a que en America, negros somos muchos y hay, también, una población no negra que desprecia estas conductas.  
El periodista no tiene ninguna excusa para hablar mal, tampoco puede darse el lujo de comunicar sirviéndose del vulgo, mucho menos puede hablar como cualquier presidiario, sin moral y educación. La sencillez es otra cosa, es transmitir sus informaciones de manera tal que todos entiendan, no es más.

De tal manera que si estamos erradicando los usos sexistas del lenguaje y el resto de vicios, que lamentablemente, repetimos sin reflexionar, pues es tiempo también de evitar las connotaciones racistas en el lenguaje periodístico.

domingo, 11 de abril de 2010

Honduras, otro gran conflicto se acerca

Gobierno de Honduras moviliza ejército al Bajo Aguán, zona en que se mantienen unos 3 mil campesinos ocupando terrenos propiedad de poderosos empresarios.

Mientras la cotidianeidad hondureña estaba centrada en los deportes, especialmente de las incidencias del clásico nacional Olimpia-Motagua, los dos equipos que juntan la enemistad deportiva más grande del país, el gobierno de la república movilizó tropas hacia el sector del Bajo Aguán donde unos tres mil campesinos mantienen ocupadas unas tierras propiedad de poderosos empresarios del país.

Esta mañana medios hondureños y vecinos de la zona del Bajo Aguán, se percataron del envió de militares desde el Cuarto Batallón de Infantería ubicado en Ciudad Puerto de La Ceiba y otras fuerzas especiales de la capital lo que, irremediablemente siembra un terror por la inminente represión que se espera.

Desde el pasado 23 de febrero un grupo de campesinos del Movimiento Unificado de Campesinos del Aguán (MUCA) invadieron terrenos que históricamente consideran suyos, pero que se encuentran en poder de grandes empresarios. Los campesinos exigen al gobierno les conceda las tierras y han anunciado que no cederán en sus pretensiones.

El gobierno se encuentra entre la espada y la pared, puesto que la masa empresarial ha desplegado una presión mediática para que saque a los campesinos, con la coartada de que la toma de tierras, por parte de los campesinos, afectará las inversiones extranjeras.

Entre viernes y sábado, el gobierno, en cadena nacional, comunicó sobre un desarme general, algo que ahora, los campesinos interpretan como la preparación de una intervención militar para sacar a los campesinos.  René Panchamé el militar desplegado por la superioridad de la Policía hacia la zona sostuvo que se trata de operativos combinados para ejercer control en una zona complicada de la geogrtafia nacional.

Sobre los campesinos sostuvo que "estamos pendientes de una orden judicial, si la hubiere" para proceder a un desalojo.
Voceros del MUCA indicaron que el aspecto de los militares que arriban a la zona, corresponde a la de tropas que viajan a una guerra. Los campesinos se declararon alerta y Honduras teme un derramamiento de sangre.

jueves, 8 de abril de 2010

Por favor, acción internacional a favor del periodismo en Honduras

Sólo en el mes de marzo fueron asesinados 5, decenas no consiguen empleos por sus posiciones y otros son “gargantas tarifadas” que viven de las migajas del poder.

Si alguna contribución dio el golpe de Estado a Honduras es que quitó la careta a muchos. De este efecto no quedó fuera la prensa. Así las cosas, muchos se convirtieron, mediante acción y omisión, en activistas del golpe, otros nos bautizamos como contra golpistas (resistencia), pero, justamente, cuando pensábamos regresaría la normalidad, es cuando a nosotros los contra golpistas nos han metido en un infierno.

Somos muchos los damnificados, sin posibilidad de conseguir un trabajo en los medios de comunicación masivos, que en su mayoría son golpistas.

En Honduras se sabe quién es quién, así que hay un cierre de medios para los periodistas que manifestaron su desprecio a los acontecimientos que permitieron el rompimiento del orden constitucional el año anterior.

Tampoco hay acceso para trabajar en la administración pública, aquí las barreras son, incluso, peor que la que están instaladas en los medios informativos, además la mayoría de las Organizaciones No Gubernamentales también suspiran por el golpe. Los periodistas contra golpistas estamos vedados de la empresa privada, autores intelectuales del golpe, ah y si el comunicador se dedica al periodismo independiente es sometido a una presión que termina por asfixiarlo hasta renunciar a su espacio. El de la prensa hondureña sí es asunto de vida o muerte.

Aunque el escenario anterior es desértico, ese es, en todo caso, lo mejor que le puede pasar, puesto que en el último mes fueron asesinados 5 periodistas. Mientras cientos reportan hostigamientos y amenazas en el ejercicio de la profesión. Quedan entonces tres alternativas; enfilarse en las listas del periodismo contra el pueblo y a favor de las clases que tienen secuestrada la patria, morir de hambre intentado cambiar la realidad, mediante el bien informar o engrosar la lista de los martires. Otro dato; por los 5 asesinatos de periodistas ampliamente difundidos por la prensa, no hay una tan sola captura. Es fácil, suponer lo que acontece en Honduras. ¿Quién podrá salvarnos?