En aquella sesión golpista del 28 de junio, personal logístico del Congreso fue llamado a sentarse en las curules para aparentar asistencia total
En la sesión del 28 de junio, pocas horas después del golpe militar que secuestró y desterró al presidente de Honduras Manuel Zelaya, personal del Congreso que se ocupa entre otras cosas de sacar copias a los diputados fueron llamados a ocupar curules para dar la falsa impresión de que el hemiciclo estaba lleno, así lo ha dicho la diputada por la Unificación Democrática (UD) Silvia Ayala, revelando así, otro aspecto del golpe contra Mel Zelaya.
Pese al flagrante destierro, Jorge Saavedra entonces secretario del Congreso, en esa reunión, leyó una supuesta carta de renuncia. Resulta lógico que si Mel hubiera renunciado, no había necesidad de sacarlo del país, ni llenarle su casa de militares, pero los diputados no tienen sentido de lógica y se creyeron su propia mentira.
En aquella mañana, del 28 junio, minutos después de las 5 de la mañana, cuando el Presidente Zelaya se aprestaba a levantarse para ir a los actos de inauguración de la Encuesta Popular, un enjambre de militares llegó a su casa y, habiendo hecho varios disparos entraron, cuando lo tuvieron en frente, le comunicaron que venían a sacarlo, que no se resistiera porque sino le disparaban. Acto seguido fue conducido a la Fuerza Aérea de Tegucigalpa, luego llevado a un lugar desconocido que posteriormente resultó ser San José Costa Rica con una escala en la Base Aérea de Palmerola en la ciudad de Comayagua.
Luego de esta escena, cerca del mediodía el Congreso convocó al pleno que precedió a nombrar a Micheletti presidente y el comienzo del gobierno de facto.
Silvia Ayala, aseguró que además de permitir que el personal de logística se sentara en los curules, se le negó la entrada a varios diputados contrarios al golpe de estado, entre ellos Marvin Ponce, jefe del Colectivo de Diputados de la Unificación Democrática y a otros de afiliación liberal.
La revelaciones anteriores las brindó, Ayala en el marco de una extensa entrevista concedida al programa de la UD en Radio Globo y, en el que entre otras cosas, habló sobre una gira por Francia y España, hablando sobre los acontecimientos en Honduras.
Frontal y combativa, como suele serlo, Ayala, indicó que “Si la gente hubiera querido, remotamente, que Micheletti lo gobernara, él hubiera ganado las elecciones internas, pero fue completamente aplastado”. Además, dejó claro que ella no es ni liberal, ni melista, se identificó como una hondureña que activa contra “el retroceso en que nos instala un golpe militar porque la toma del poder mediante las armas es una regresión en la historia”.
También puso en entredicho la seriedad profesional y responsabilidad ciudadana de Arturo Corrales, Mauricio Villeda y Vilma Morales, representantes de Micheletti en las reuniones sostenidas en Costa Rica.
“A veces no se pudo avanzar porque Mauricio Villeda debía dormir y, cuando Villeda se despertaba, la que tenía que dormir era doña Vilma”, mientras que sobre Corrales, dijo que aparecía contando chistes sobre elefantes y otras cosas absurdas.
lunes, 2 de noviembre de 2009
domingo, 1 de noviembre de 2009
EE UU pactó con garantías la vuelta de Zelaya al poder
Al estilo Hollywood, Mel estampa su firma sobre un sombrero

Tomado de El País.com
Pablo Ordaz
La solución al enredo de Honduras la tiene Porfirio Lobo. Y tiene un porqué. Porfirio Lobo, al que todo el mundo aquí conoce por Pepe, es el jefe del Partido Nacional y el candidato con más posibilidades de convertirse en el próximo presidente de Honduras. Pepe Lobo ya estuvo a punto de ser elegido presidente hace cuatro años, pero perdió por apenas 7.000 votos frente al entonces candidato del Partido Liberal, un rico terrateniente de Olancho llamado Manuel Zelaya. Lobo siempre pensó que aquel recuento estuvo trucado, que Zelaya y los suyos -entre los que se contaba un rico empresario llamado Roberto Micheletti- hicieron trampa. Pero Lobo, también un rico agricultor de Olancho, decidió acatar el resultado y aguardar con paciencia y buen humor el momento de su venganza.
Ese momento ya ha llegado. Hace sólo unos días, Pepe Lobo y Thomas Shannon, el subsecretario de Estado enviado por Obama para solucionar de una vez el conflicto de Honduras, se reunieron a solas en Tegucigalpa. Hablaron en inglés, porque Lobo, al igual que todos los hijos de las pocas familias pudientes de Honduras, completó sus estudios en Estados Unidos. Shannon le adelantó que los representantes de Zelaya y de Micheletti se habían puesto de acuerdo para que fuese el Congreso Nacional el que decidiera en votación abierta, a mano alzada, la restitución o no del presidente depuesto. "Pero la gente de Zelaya me pide una garantía de que la restitución se lleve a cabo. Así que necesito", le planteó directamente Shannon, "que tus diputados voten sí a la restitución". Lobo sonrió, porque es su gesto más característico, una sonrisa afable tras la que oculta sus verdaderos pensamientos, hizo cuentas y su respuesta fue: "De acuerdo".
El Partido Nacional de Pepe Lobo cuenta con 54 diputados y el Partido Liberal, con 62. Pero 20 de los 62 diputados liberales ya se han mostrado de acuerdo con que Zelaya regrese aunque de forma simbólica, con los poderes mutilados, al poder del que fue expulsado por un comando militar el domingo 28 de junio. Si se tiene en cuenta que el Congreso está formado por 128 diputados, los 54 de Pepe Lobo más los 20 liberales son suficientes para allanar el regreso de Zelaya y, con ello, el final del conflicto...
O no. Todavía son muchos los que en Honduras no se hacen a la idea del regreso de Zelaya. Muchos los que están conformes con el acuerdo al que llegaron la madrugada del viernes los representantes de Zelaya y Micheletti y que a grandes rasgos consiste en la formación de un gobierno de reconciliación nacional hasta que el presidente surgido de las elecciones del 29 de noviembre se haga con el poder, y en el abandono, asumido por las huestes de Zelaya, de cualquier intento de reformar la Constitución. Pero hay algo en lo que, pese a la presión ejercida por Shannon en nombre de Barack Obama, pese a la alegría de toda la comunidad internacional por el posible fin del conflicto, siguen sin estar de acuerdo: el regreso de Zelaya a la Casa Presidencial. Y ahí es donde radica el poder de Pepe Lobo. Porque en aquella reunión a solas, el rico agricultor de Olancho le pidió a Shannon que también él se comprometiera a algo:
-Me tienes que prometer que sea cual sea la resolución del Congreso, tu Gobierno en particular y la comunidad internacional en general se comprometerán a validar las elecciones del 29 de noviembre.
- Estoy de acuerdo. Nuestra postura será que la solución al conflicto es ya una cuestión exclusiva de los hondureños.
Y así fue. Tras la reunión con Lobo y la firma del acuerdo entre los enviados de Zelaya y de Micheletti, todas las declaraciones de Thomas Shannon fueron en ese sentido. "Quiero subrayar", dijo y repitió, "que la ayuda internacional creó un contexto, pero el trabajo fue un trabajo hondureño y yo quiero demostrar mi admiración por la vocación democrática de este pueblo. Quiero garantizar que Estados Unidos acompañará a Honduras en sus elecciones del 29 de noviembre".
Hay quien en Honduras no se explica la alegría de Zelaya. La única explicación es que, durante la reunión que mantuvieron en la Embajada de Brasil, el enviado de Obama le hablara de su pacto secreto con Lobo, del compromiso de candidato del Partido Nacional a votar que sí a su restitución simbólica. Pero las horas avanzan y las dudas no se diluyen.

Tomado de El País.com
Pablo Ordaz
La solución al enredo de Honduras la tiene Porfirio Lobo. Y tiene un porqué. Porfirio Lobo, al que todo el mundo aquí conoce por Pepe, es el jefe del Partido Nacional y el candidato con más posibilidades de convertirse en el próximo presidente de Honduras. Pepe Lobo ya estuvo a punto de ser elegido presidente hace cuatro años, pero perdió por apenas 7.000 votos frente al entonces candidato del Partido Liberal, un rico terrateniente de Olancho llamado Manuel Zelaya. Lobo siempre pensó que aquel recuento estuvo trucado, que Zelaya y los suyos -entre los que se contaba un rico empresario llamado Roberto Micheletti- hicieron trampa. Pero Lobo, también un rico agricultor de Olancho, decidió acatar el resultado y aguardar con paciencia y buen humor el momento de su venganza.
Ese momento ya ha llegado. Hace sólo unos días, Pepe Lobo y Thomas Shannon, el subsecretario de Estado enviado por Obama para solucionar de una vez el conflicto de Honduras, se reunieron a solas en Tegucigalpa. Hablaron en inglés, porque Lobo, al igual que todos los hijos de las pocas familias pudientes de Honduras, completó sus estudios en Estados Unidos. Shannon le adelantó que los representantes de Zelaya y de Micheletti se habían puesto de acuerdo para que fuese el Congreso Nacional el que decidiera en votación abierta, a mano alzada, la restitución o no del presidente depuesto. "Pero la gente de Zelaya me pide una garantía de que la restitución se lleve a cabo. Así que necesito", le planteó directamente Shannon, "que tus diputados voten sí a la restitución". Lobo sonrió, porque es su gesto más característico, una sonrisa afable tras la que oculta sus verdaderos pensamientos, hizo cuentas y su respuesta fue: "De acuerdo".
El Partido Nacional de Pepe Lobo cuenta con 54 diputados y el Partido Liberal, con 62. Pero 20 de los 62 diputados liberales ya se han mostrado de acuerdo con que Zelaya regrese aunque de forma simbólica, con los poderes mutilados, al poder del que fue expulsado por un comando militar el domingo 28 de junio. Si se tiene en cuenta que el Congreso está formado por 128 diputados, los 54 de Pepe Lobo más los 20 liberales son suficientes para allanar el regreso de Zelaya y, con ello, el final del conflicto...
O no. Todavía son muchos los que en Honduras no se hacen a la idea del regreso de Zelaya. Muchos los que están conformes con el acuerdo al que llegaron la madrugada del viernes los representantes de Zelaya y Micheletti y que a grandes rasgos consiste en la formación de un gobierno de reconciliación nacional hasta que el presidente surgido de las elecciones del 29 de noviembre se haga con el poder, y en el abandono, asumido por las huestes de Zelaya, de cualquier intento de reformar la Constitución. Pero hay algo en lo que, pese a la presión ejercida por Shannon en nombre de Barack Obama, pese a la alegría de toda la comunidad internacional por el posible fin del conflicto, siguen sin estar de acuerdo: el regreso de Zelaya a la Casa Presidencial. Y ahí es donde radica el poder de Pepe Lobo. Porque en aquella reunión a solas, el rico agricultor de Olancho le pidió a Shannon que también él se comprometiera a algo:
-Me tienes que prometer que sea cual sea la resolución del Congreso, tu Gobierno en particular y la comunidad internacional en general se comprometerán a validar las elecciones del 29 de noviembre.
- Estoy de acuerdo. Nuestra postura será que la solución al conflicto es ya una cuestión exclusiva de los hondureños.
Y así fue. Tras la reunión con Lobo y la firma del acuerdo entre los enviados de Zelaya y de Micheletti, todas las declaraciones de Thomas Shannon fueron en ese sentido. "Quiero subrayar", dijo y repitió, "que la ayuda internacional creó un contexto, pero el trabajo fue un trabajo hondureño y yo quiero demostrar mi admiración por la vocación democrática de este pueblo. Quiero garantizar que Estados Unidos acompañará a Honduras en sus elecciones del 29 de noviembre".
Hay quien en Honduras no se explica la alegría de Zelaya. La única explicación es que, durante la reunión que mantuvieron en la Embajada de Brasil, el enviado de Obama le hablara de su pacto secreto con Lobo, del compromiso de candidato del Partido Nacional a votar que sí a su restitución simbólica. Pero las horas avanzan y las dudas no se diluyen.
sábado, 31 de octubre de 2009
Congreso hondureño despide malos… rumores
La orden que han dado los "amos" del Congreso sería esperar las elecciones para ceder al regreso de Mel o, que esa restitución no se produzca.
Como se había dicho la mediación de Tom Shannon y compañía contaba con la restitución de Manuel Zelaya pero con una brutal escala en el Congreso. Estamos próximos a cumplir las primeras 48 horas de ese acto publicitario y el presidente del Congreso Nacional aún no ha convocado a sus compañeros de cámara.
La ultra derecha hondureña gana más tiempo y se encuentra maquinando nuevos capítulos de esta serie de terror, así, pese a todo lo que se juega, el Congreso despide todo tipo de malos rumores.
La dilación de la convocatoria sólo se puede interpretar como otra maniobra para hacer daño al pueblo. Una vez más, nos encontramos con la inmensa irresponsabilidad de un grupo de ciudadanos electos justamente para lo contrario. Desgraciadamente sabemos que los diputados no son personas libres, ellos tienen sus amos. Responden a intereses aviesos y buscan todas las formas posibles para terminar de rasgar las vestiduras a un pueblo ya casi destruido.
De acuerdo a miembros de la resistencia, el Congreso estaría decidiendo el retorno de Manuel Zelaya a pocos días de celebrarse las elecciones o, después de las elecciones. Otros dicen que sencillamente dirán que es imposible ese retorno; rumores van y rumores vienen. Pronto sabremos que fue en realidad lo que se acordó con Shannon.
Lo cierto es que los 24 diputados liberales y 6 de la Unificación Democrática, contrarios al golpe, se encuentran ya listos, para levantar su mano conscientes de su responsabilidad histórica con el retorno de la paz a Honduras.
Al comprometerse Shannon con que ahora sí, acompañarán el proceso electoral, antes de darse la restitución, inspiró al Congreso a una “mandrakada”. Han visto el tema como si se tratara el asunto, de la firma de un cheque, un asunto sin importancia. No tienen la misma celeridad como cuando dieron el golpe, sepa Usted cuantas cosas más estarían pensando. Pero deben saber que será ahora o mañana, la Constituyente viene.
Nuestro país volverá a la democracia, a la libertad, a la dignidad más esencial del ser humano; nuestro país saldrá de manos gorilas para tomar el rumbo de paz, esto escrito está, los malos rumores que despide el Congreso, sólo son otros valladares más, del tiempo y del camino.
Como se había dicho la mediación de Tom Shannon y compañía contaba con la restitución de Manuel Zelaya pero con una brutal escala en el Congreso. Estamos próximos a cumplir las primeras 48 horas de ese acto publicitario y el presidente del Congreso Nacional aún no ha convocado a sus compañeros de cámara.
La ultra derecha hondureña gana más tiempo y se encuentra maquinando nuevos capítulos de esta serie de terror, así, pese a todo lo que se juega, el Congreso despide todo tipo de malos rumores.
La dilación de la convocatoria sólo se puede interpretar como otra maniobra para hacer daño al pueblo. Una vez más, nos encontramos con la inmensa irresponsabilidad de un grupo de ciudadanos electos justamente para lo contrario. Desgraciadamente sabemos que los diputados no son personas libres, ellos tienen sus amos. Responden a intereses aviesos y buscan todas las formas posibles para terminar de rasgar las vestiduras a un pueblo ya casi destruido.
De acuerdo a miembros de la resistencia, el Congreso estaría decidiendo el retorno de Manuel Zelaya a pocos días de celebrarse las elecciones o, después de las elecciones. Otros dicen que sencillamente dirán que es imposible ese retorno; rumores van y rumores vienen. Pronto sabremos que fue en realidad lo que se acordó con Shannon.
Lo cierto es que los 24 diputados liberales y 6 de la Unificación Democrática, contrarios al golpe, se encuentran ya listos, para levantar su mano conscientes de su responsabilidad histórica con el retorno de la paz a Honduras.
Al comprometerse Shannon con que ahora sí, acompañarán el proceso electoral, antes de darse la restitución, inspiró al Congreso a una “mandrakada”. Han visto el tema como si se tratara el asunto, de la firma de un cheque, un asunto sin importancia. No tienen la misma celeridad como cuando dieron el golpe, sepa Usted cuantas cosas más estarían pensando. Pero deben saber que será ahora o mañana, la Constituyente viene.
Nuestro país volverá a la democracia, a la libertad, a la dignidad más esencial del ser humano; nuestro país saldrá de manos gorilas para tomar el rumbo de paz, esto escrito está, los malos rumores que despide el Congreso, sólo son otros valladares más, del tiempo y del camino.
jueves, 29 de octubre de 2009
El Congreso hondureño decidirá sobre la restitución de Zelaya
Tomado de El País
El presidente de hecho de Honduras, Roberto Micheletti, ha aceptado que el Congreso Nacional tome una decisión sobre la restitución de Manuel Zelaya en el poder, como ha exigido este último, según portavoces oficiales de ambas partes. Los negociaciadores de Zelaya y Micheletti se han reunido hoy en presencia del subsecretario de Estado de EE UU para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, que les advirtió que el "tiempo se estaba acabando". También estuvo presente el secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), Víctor Rico.
Zelaya -que permanece refugiado en la Embajada de Brasil en la capital hondureña- había dado por fracasado el diálogo el viernes pasado, después de que ambas partes no lograsen pactar qué órgano debía decidir sobre su restitución en el poder, si el Congreso Nacional, como exigía él, o la Corte Suprema de Justicia, como pedía Micheletti. Ayer se zanjó esta cuestión. "Hemos aceptado ir al Congreso, hemos aceptado que esta pretensión es un derecho que tiene Zelaya", ha declarado la portavoz de la comisión de Micheletti, Vilma Morales.
El jefe de la delegación de Zelaya, Víctor Meza, ha afirmado que su comisión había acudido al encuentro "por invitación de la OEA y por invitación de la misión norteamericana que encabeza Thomas Shannon". "Con instrucciones del presidente Zelaya nos sentamos en la mesa de negociaciones para conocer la propuesta y ver si se enmarca dentro del Acuerdo de San José [propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias], y entonces procederemos a firmarla", ha añadido otro miembro de la comisión del depuesto gobernante, Rodil Rivera.
Shannon, que se ha reunido por separado con ambas representaciones antes de presenciar la negociación conjunta, había advertido: "En términos del diálogo nacional, ya se está acabando el tiempo, sólo tenemos un mes antes de las elecciones del 29 de noviembre; entonces, desde el punto de vista de Estados Unidos y de la comunidad internacional, necesitamos un acuerdo lo más rápido posible".
La misión estadounidense encabezada por Shannon ha aplazado hasta mañana su regreso a Washington para dar un impulso mayor al diálogo entre representantes de Zelaya y Micheletti, que buscan a contrarreloj un acuerdo para zanjar la crisis.
El presidente de hecho de Honduras, Roberto Micheletti, ha aceptado que el Congreso Nacional tome una decisión sobre la restitución de Manuel Zelaya en el poder, como ha exigido este último, según portavoces oficiales de ambas partes. Los negociaciadores de Zelaya y Micheletti se han reunido hoy en presencia del subsecretario de Estado de EE UU para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, que les advirtió que el "tiempo se estaba acabando". También estuvo presente el secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), Víctor Rico.
Zelaya -que permanece refugiado en la Embajada de Brasil en la capital hondureña- había dado por fracasado el diálogo el viernes pasado, después de que ambas partes no lograsen pactar qué órgano debía decidir sobre su restitución en el poder, si el Congreso Nacional, como exigía él, o la Corte Suprema de Justicia, como pedía Micheletti. Ayer se zanjó esta cuestión. "Hemos aceptado ir al Congreso, hemos aceptado que esta pretensión es un derecho que tiene Zelaya", ha declarado la portavoz de la comisión de Micheletti, Vilma Morales.
El jefe de la delegación de Zelaya, Víctor Meza, ha afirmado que su comisión había acudido al encuentro "por invitación de la OEA y por invitación de la misión norteamericana que encabeza Thomas Shannon". "Con instrucciones del presidente Zelaya nos sentamos en la mesa de negociaciones para conocer la propuesta y ver si se enmarca dentro del Acuerdo de San José [propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias], y entonces procederemos a firmarla", ha añadido otro miembro de la comisión del depuesto gobernante, Rodil Rivera.
Shannon, que se ha reunido por separado con ambas representaciones antes de presenciar la negociación conjunta, había advertido: "En términos del diálogo nacional, ya se está acabando el tiempo, sólo tenemos un mes antes de las elecciones del 29 de noviembre; entonces, desde el punto de vista de Estados Unidos y de la comunidad internacional, necesitamos un acuerdo lo más rápido posible".
La misión estadounidense encabezada por Shannon ha aplazado hasta mañana su regreso a Washington para dar un impulso mayor al diálogo entre representantes de Zelaya y Micheletti, que buscan a contrarreloj un acuerdo para zanjar la crisis.
martes, 27 de octubre de 2009
Tío Sam viene a mostrar su musculo
Al cumplirse 123 días del golpe, Estados Unidos decide meterse de cabeza en Honduras, ahora veremos si están con Dios o con el diablo
Artículo tomado del El País.com
Estados Unidos ha decidido implicarse "activamente" en la crisis política desatada en Honduras tras el golpe de Estado que derrocó a Zelaya el pasado verano. Este miércoles viaja al país una delegación de la Casa Blanca, encabezada por el secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, y el consejero adjunto de Seguridad Nacional para la región, Dan Restrepo, para presionar e impulsar las negociaciones entre el Gobierno golpista, presidido por Roberto Micheletti, y el destituido Zelaya, enrocados en sus posiciones tras varias semanas de diálogo infructuoso .
La delegación, que permanecerá dos días en Honduras, tiene previsto entrevistarse con actores políticos, económicos y sociales del país, en un "esfuerzo para continuar promoviendo una solución hondureña" a la crisis, "a través del diálogo internacional".
Según el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, Estados Unidos está "activamente comprometido" con ambas partes y, de hecho, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, habló durante el pasado fin de semana con Micheletti y Zelaya, a los que la delegación va a pedir "flexibilidad" para acabar con la crisis.
No lo tendrán fácil los enviados estadounidenses. Este mismo martes, Micheletti advirtió a la delegación que no va a aceptar la restitución Zelaya de ninguna manera. Por su parte Zelaya, que regresó por sorpresa a Honduras el 21 de septiembre y permanece refugiado en la Embajada brasileña en Tegucigalpa, dio por concluidas las negociaciones iniciadas el 7 de octubre viernes al no llegarse a un acuerdo sobre su restitución, si bien se alcanzó un consenso sobre el resto de puntos del Acuerdo de San José, impulsado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias. La última propuesta, planteada por la delegación de Micheletti y rechazada por Zelaya, planteaba que ambos se retiraran y dejaran paso a un nuevo jefe de Estado y un Gobierno de transición.
"El reloj está corriendo", ha advertido Ian Kelly, ya que la falta de acuerdo amenaza la legitimidad de los comicios convocados para el 29 de noviembre y algunos países han dicho que no reconocerán los resultados en las actuales circunstancias. "Queremos ver unas elecciones (...) que gocen de la legitimidad internacional", ha declarado Kelly, que subrayó la necesidad de que sea un proceso abierto y transparente.
En Washington no todos apoyan la línea que ha adoptado el presidente, Barack Obama, junto al resto de la comunidad internacional a favor de la restitución de Zelaya, informan medios locales. Algunos congresistas republicanos han cuestionado ese apoyo a un presidente que consideran "peligrosamente" cercano a gobiernos como los de Venezuela, Cuba o Nicaragua, y al que culpan de ser el primer origen de la crisis.
Artículo tomado del El País.com
Estados Unidos ha decidido implicarse "activamente" en la crisis política desatada en Honduras tras el golpe de Estado que derrocó a Zelaya el pasado verano. Este miércoles viaja al país una delegación de la Casa Blanca, encabezada por el secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, y el consejero adjunto de Seguridad Nacional para la región, Dan Restrepo, para presionar e impulsar las negociaciones entre el Gobierno golpista, presidido por Roberto Micheletti, y el destituido Zelaya, enrocados en sus posiciones tras varias semanas de diálogo infructuoso .
La delegación, que permanecerá dos días en Honduras, tiene previsto entrevistarse con actores políticos, económicos y sociales del país, en un "esfuerzo para continuar promoviendo una solución hondureña" a la crisis, "a través del diálogo internacional".
Según el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, Estados Unidos está "activamente comprometido" con ambas partes y, de hecho, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, habló durante el pasado fin de semana con Micheletti y Zelaya, a los que la delegación va a pedir "flexibilidad" para acabar con la crisis.
No lo tendrán fácil los enviados estadounidenses. Este mismo martes, Micheletti advirtió a la delegación que no va a aceptar la restitución Zelaya de ninguna manera. Por su parte Zelaya, que regresó por sorpresa a Honduras el 21 de septiembre y permanece refugiado en la Embajada brasileña en Tegucigalpa, dio por concluidas las negociaciones iniciadas el 7 de octubre viernes al no llegarse a un acuerdo sobre su restitución, si bien se alcanzó un consenso sobre el resto de puntos del Acuerdo de San José, impulsado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias. La última propuesta, planteada por la delegación de Micheletti y rechazada por Zelaya, planteaba que ambos se retiraran y dejaran paso a un nuevo jefe de Estado y un Gobierno de transición.
"El reloj está corriendo", ha advertido Ian Kelly, ya que la falta de acuerdo amenaza la legitimidad de los comicios convocados para el 29 de noviembre y algunos países han dicho que no reconocerán los resultados en las actuales circunstancias. "Queremos ver unas elecciones (...) que gocen de la legitimidad internacional", ha declarado Kelly, que subrayó la necesidad de que sea un proceso abierto y transparente.
En Washington no todos apoyan la línea que ha adoptado el presidente, Barack Obama, junto al resto de la comunidad internacional a favor de la restitución de Zelaya, informan medios locales. Algunos congresistas republicanos han cuestionado ese apoyo a un presidente que consideran "peligrosamente" cercano a gobiernos como los de Venezuela, Cuba o Nicaragua, y al que culpan de ser el primer origen de la crisis.
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