martes, 18 de agosto de 2009

Los Guaraguao vienen a Honduras, más fuerte la Resistencia.






Capaz que alguno de ustedes le encontrará tono a las siguientes palabras: “Que triste se oye la lluvia, en los techos de cartón. Que triste vive mi gente en las casas de cartón. Viene bajando el obrero, casi arrastrando sus pasos por el peso del sufrir. Mira que mucho ha sufrido, mira que pesa el sufrir”.
“Arriba deja la mujer preñada, abajo está la ciudad, y se pierde en su maraña. Hoy es lo mismo que ayer, es un mundo sin mañana”. ¿Adivinaron? ¿Sí?

Sí, es Casas de Cartón de Los Guaraguao. El majestuoso grupo venezolano símbolo de la década perdida, de la guerra fría y los oscuros años del dominio burgués contra la libre determinación y de la dignidad de los pueblos humildes, se presentará este domingo 23 de agosto en Honduras con su mensaje de esperanza y fe en medio del panorama de balas, fusiles y botas que hoy, lamentablemente domina nuestro país.

De la discografia de Los Guaraguao también recordamos maravillosas composiciones como; “No basta rezar”, “Que vivan los estudiantes”, “Yo pregunto”, “Perdóneme Tío Juan” y otras más. Estas canciones son clásicos por sus potentes mensajes, de vida, igualdad, libertad, fraternidad, respeto, amor propio, superación, autoestima y lucha.

La primera vez que supe de los Guaraguao fue en mi pueblo, Corozal, hace ya muchos años. A Corozal llegó en una Semana Santa el grupo Luz y Fuerza del cual era miembro Mario Guity, un ilustre corozaleño. Mario es un hombre de avanzada que temprano, en su mocedad, se vio contrariado por las desigualdades sociales y quiso hacer algo: cantar. Vaya que lo hacía muy bien.
Luz y Fuerza se presentaban en un salón cuyo nombre es revelador e inspirador “La Lucha”. Daba gusto ver aquello. Era una hermosura. Luz y Fuerza en la Lucha.

Hoy el mapa de Honduras está teñido de rojo por la sangre derramada por aquellos que buscan un país para todos, no para unos pocos. Honduras es nuestra y hay que liberarla del secuestro en que lo han tenido los hombres y mujeres sin alma y sin corazón. Miente el que diga que la lucha está perdida, este es, apenas, el comienzo. Este domingo con Los Guaraguao, alimentaremos nuestro espíritu revolucionario y quedaremos listos para la gran reconquista de la patria de las manos golpistas.

lunes, 17 de agosto de 2009

Comisión de Derechos Humanos llega a un país en donde no existen tales



Fotos ESTEBAN MEJIAS
Solamente tener a Roberto Michelleti haciendo las veces de Presidente es ya un atentado contra los Derechos Humanos.



¿Por qué?


No ha pasado por elecciones, ni fue puesto con el acuerdo del pueblo y si de ahí partimos, a la Comisión de Derechos Humanos que arribó este lunes a Honduras, ninguna cantidad de papel le será suficiente para registrar los atropellos que siguieron al golpe de Estado del 28 de junio pasado.


Si deciden ser redundantes encontrarán muchas cosas para decir, pero, si son directos, sencillamente dirán, “no existen derechos humanos en Honduras”.


En la madrugada del 28 de junio, antes de las seis de la mañana, unos 200 elementos del Ejército ocuparon la casa del Presidente Manuel Zelaya, acto seguido fue capturado, montado en un avión y abandonado en Costa Rica. Después de este acto, muchos más vinieron como la suspensión de las garantías y derechos individuales representados en constantes toques de queda. Centenares de hondureños fueron encarcelados sin delito y otros tantos fueron agredidos.


Hubo bloqueos de carretera violándose el derecho humano de la libertad y locomoción. Se cerraron emisoras radio y de TV, violando la libertad de expresión y, por supuesto, en el país, no hay ni Igualdad, ni Libertad, sólo para mencionar los derechos primigenios que dieron vida a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.


En Honduras, la educación primeria, secundaria y universitaria está colapsada. Los sistemas de salud funcionan a media asta y los servicios públicos experimentan interrupciones. La atención en las oficinas públicas es casi nula. Se ha instalado un odio de parte de la Policía a la población. Ejecutan detenciones por cualquier cosa y, estando encarcelado, existe sometimiento a tratos crueles.


Muchos de los encarcelados deben hacer uso de papelitos clandestinos para enterar a sus familias, porque no les permiten el teléfono. Si una radio, generalmente Radio Globo se interesa por ellos, se les niega el acceso, es ahí donde los papelitos se hacen pieza clave.


La Policía dispara contra los manifestantes. Las autoridades en vez de dialogar y escuchar, lo que se hace es reprimir. Han declarado la ley del fusil y viendo que el Gobierno está dispuesto a matar, la gente atemorizada se queda en sus casas. Francotiradores vigilan las manifestaciones y, además, se envían policías infiltrados para tomar fotos a los participantes.


Mientras tanto, la muerte de varios manifestantes es asunto ya conocido. Centenares de hondureños han sido apaleados. Una mujer denunció en Radio Globo que, después de golpearla, un Policía le había manipulado sus genitales con un tolete (Pieza de madera con que golpean los policías).


Los periodistas, extranjeros y nacionales han sido vejados. Políticos reconocidos como el candidato Presidencial independiente Carlos H. Reyes ha sido apaleado al igual que el diputado Marvin Ponce. La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, también fue agredida. La situación actual de Honduras es muy comparada a las de algunos países africanos en sus peores dictaduras. Ojala que la Comisión retrate, de cuerpo entero, la situación de Honduras y que promueve el castigo para los culpables de acuerdo a las leyes del sistema Interamericano.

viernes, 14 de agosto de 2009

Micheletti, vete ya



Suele citarse a la ausencia de poder indicando que en un país no hay gobierno, pero en Honduras, del 28 de junio para acá, lo que hay son dos gobiernos, perdón; un gobierno legítimamente electo y un grupo de usurpadores que se hicieron del poder por la vía armada. Mel Zelaya, el que eligió la gente, manda a nivel internacional y Micheletti ocupa su puesto dentro del país aunque no manda, lo mandan.



A Micheletti lo tienen en el poder los grupos que han drenado las arcas del Estado hondureño, sin estos no estaría ni cinco segundos en la silla presidencial. Causa terror cuando en cadena nacional dice llamarse Presidente Constitucional, se mira que tiene serios disturbios de memoria, pues hay que recordarle que cuando participó en las elecciones internas los liberales le dijeron que no lo querían para Presidente.


No tiene ni idea de lo que es un líder y ser representante del pueblo, si fuera así no se hubiera prestado para esta tragedia nacional. A esta altura son miles de millones de lempiras en pérdidas económicas, el impacto en el comercio ha sido terrible. El gobierno de Honduras utiliza todo su dinero en pago de empleados y otros menesteres del poder público, mientras que, la inversión social y lucha contra la pobreza, se hace con dinero del exterior. Hoy todos esos dineros están congelados mientras Micheletti no se vaya. Aunque ya se siente el golpe, la mayor parte de la desgracia se verá en dos o tres meses, aún así el malo de Micheletti se resiste a seguir donde nadie lo quiere.


El nivel de ingobernabilidad es altísimo. Micheletti ha mandado a sus policías y soldados a las calles con la orden de reprimir y si es posible matar a su pueblo. No entiende que el problema es él. No entiende que si se va todo se soluciona.


Mientras la resistencia sigue en las calles, en el campo internacional Mel Zelaya, hace unos días separó al embajador hondureño en Washington y nombró otro. Esta semana en Chile, pidió a las Presidentas de Argentina y Chile, que suspendieran a los embajadores de Honduras ante sus países por estar a favor del golpe, las dos lo hicieron , ahora desconocen a ambos diplomáticos, así como nadie en el mundo reconoce a Micheletti.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Pasan 45 días y la resistencia al Golpe de Estado es cada vez más fuerte




Océanos de hondureños en las calles de Tegucigalpa y San Pedro Sula. Se vienen caminando desde todas la direcciones. Mientras en Tegucigalpa se reportaron entradas de personas desde la ciudad de Choluteca, la sultana del Sur; desde Danlí, zona Oriental y el departamento de Olancho; en San Pedro Sula, llegaron procedentes del Occidente y el litoral Atlántico.



Contrario a lo que se podría pensar, la posición de los hondureños sigue siendo el rechazo hacia el gobierno instalado por la fuerza bruta de las clases oligarcas que detestaban al gobernante legítimamente electo, Manuel Zelaya Rosales. La petición pública sigue siendo el de retornar al orden constitucional destruida de manera cavernaria el pasado 28 de junio.



Cada día, más hondureños se dan cuenta de la magnitud del engaño que los personajes responsables del golpe le hicieron al pueblo.


Mientras tanto, en lo medios contrarios al régimen fascista y dictatorial de Micheletti siguen contando, con todos los detalles, las contradicciones generadas alrededor de la captura y posterior deportación de Zelaya.


Pareciera que es cuestión de tiempo. La ingobernabilidad se ha instalado, al pueblo le han despertado la dignidad y, ante el fracaso de la persuasión ahora el aparato estatal se ha llamado a matar y reprimir. No sorprende que Micheletti dirija ese circuito, pues es un hombre que repele la democracia. A esta altura se ha dilapidado todas las instituciones del Estado y lo que se tiene es una organización bien montada para saquear el erario público.


Aunque hoy miércoles 12 de agosto se reportaron incidentes en el centro de Tegucigalpa, el día de ayer se vivió una jornada más de resistencia con resultados lamentables, pero fácil de predecir cuando se desbordan las pasiones se desbordan y aflora el resentimiento tras una larga explotación que los grupos oligarcas han hecho de la cosa público.


Ayer día 11 de agosto, un restaurante de comidas rápidas, Popeye, fue pasto de las llamas. Decir que los hechores fueron personas de la resistencia es demasiado pronto, todos saben que en el grupo de resistencia cívica patriótica se han infiltrado algunos seres con el ánimo de causar disturbios y desnaturalizar la lucha. Lo peor es que nadie confía en los análisis e investigaciones de la Policía.


Además de eso, un bus de la ruta urbana fue incinerado. Esto fue luego que el conductor osara conducir en una actitud amenazante y provocativa en medio de los manifestantes. Aún con todo eso, no aparece el gobierno que convoque y promueva el dialogo, perdón, se me olvidó, hay gobierno.