jueves, 13 de agosto de 2015

Las diez cosas que me gustan de Londres

Tegucigalpa, Honduras 12 de agosto de 2015. Sobre la capital de Inglaterra se han escrito millones de artículos pero eso no me inhibe de expresar mi opinión, al contrario, con mucha más razón levanto la mano y pido la palabra.

Viajé a Londres con motivo de la graduación de mi hijo Kenny Jr, en el Waltham Forest College. Me hospedé en casa de mi prima Ligia y su esposo Ben. Fui objeto de grandes atenciones de sus hermanos Gonzalo y Edgar. Durante ocho días solo vi gente feliz. Era mi segunda vez en la ciudad. Habían transcurrido 8 años desde mi primera vez. Pero eso no importa, en Londres cada día es primera vez porque experimentas cosas diferentes.   

La palabra multifacética le queda corta a Londres. Esta ciudad posee un poderoso imán que atrae a millones de turistas tiene un imán muy poderoso. Desde que se llega, se siente un aura especial. Algo tienen los ingleses que no logró descifrar, no es la arquitectura, de por si excelente. No es el cemento, tampoco, es algo que no encontrará en cualquier lado.      

Interior de un bus urbano en el nivel de arriba
En una estación de Londres

Lindo bus, marca registrada de Londres

   










1. Sus icónicos buses. Con su información audiovisual de paradas e itinerarios. Con sus tiempos coordinado de arribo en las estaciones. Estos buses traslucen una coquetería interior y exterior. Sentarse en el primer asiento del nivel de arriba es una experiencia y descubrir desde allí los rincones de Londres es una experiencia gratificante. La famosa Celin Dion hablaba que le fascinaba venir a Londres pues podía subir con sus hijos en estos buses de “piel” roja.

El London Eye










2. Sus atracciones. Son muchas, pero por mencionar algunos, imagínese estar frente al Buckingham Palace. No soy seguidor de las monarquías pero sería grosero ignorar la majestuosidad de una construcción y todo el espíritu que despide ese entorno. Solamente para ver el cambio de guardia, muchos transeúntes se posan ahí enfrente, sin importar si es día de sol, de frío o de lluvia.     



En algunos lados es delito botar basura en la calle












3. Botar basura puede ser un delito. Bendita ley, como me gusta y como la envidio. En algunas zonas arrojar basura es una infracción y conlleva multa.  

Cuidado con llamar Negro !! a alguien












4. Cuidado con llamar NEGRO a alguien y que se sienta ofendido.  Inglaterra se muere por la NO discriminación. Esto es constitutivo de delito y es penalizado. Se promueven las libertades. Es posible de palpar esto en las calles, en los conglomerados.    

Un cajero fuera

Retirando dinero del cajero
5. Seguridad ciudadana. En Londres, los cajeros automáticos están en las aceras y se saca dinero en plena calle, absolutamente impensado para mi realidad tercermundista. Qué bonito espero se mantenga así por mucho tiempo. La Scotland Yard y las diversas unidades de seguridad del Estado sí que hacen su trabajo y la sociedad. Dios bendiga a Londres.

     
Seguro que todos y todas conseguirán trabajo
6. Una gran demanda laboral. Aquí el desempleo fluctúa en un  6 por ciento y están que no se aguantan. En Honduras ha llegado hasta los 44 por ciento y se mira normal. Los políticos prefieren decir que el hondureño es inútil.  


  
Edificio del Walthan Forest
7. La majestuosidad de sus construcciones. Tienen una forma soberbia de construir, dan lo mejor, tienen glamour, son quizá el mejor país del mundo y lo saben expresar a través de lo que construyen. Me gusta esto, en Honduras las obras públicas, por ejemplo las carreteras se destruyen con la primera lluvia. Hay un famoso proyecto en Tegucigalpa, llamado Trans 450, de transporte público fue inaugurado hace dos años y no funciona. En algunas secciones han deshecho lo que habían construido.

Londres tiene gran población afrodescendiente
8.  Me gusta mucho que Londres sea básicamente una ciudad negra, mucha presencia afrodescendiente, en las oficinas, en las tiendas, en los restaurantes, en los trenes. Creo que aquí hay una verdadera inclusión, lo que no tenemos en Honduras.  En mi país si sos negro es casi imposible conseguir trabajo.  


Caminando por Londres
9. Picadilly Circus. Me gusta el realismo mágico de esta zona exclusiva. Con las mejores tiendas. Los precios no son para mí, pero no se paga por ver ni por entrar. Parece que en una tienda de estas una dependienta subestimó a Samuel Etoo  que llegó a comprar un reloj de 15 mil dólares. El africano pidió que le mostraran el artículo y aquella no quería perder el tiempo. En Picadilly Circus compran los millonarios del mundo.



Buses urbanos de Londres
10. Puede ir el bus atestado y nadie te toca, nadie te roza. Rozar a alguien es ofensivo y la persona que lo hace es considerada mal educada y dueña de malos modales. Si sucede es obligatoria una disculpa si no, se considera que el hechor NO se ha criado entre seres humanos si no con animales con respeto para estos, o quien sabe, a lo mejor se educó fuera de este planeta.



Desde luego hay más, mi lista personal es ésta, pero seguro todo el que va a Londres podrá hacer su día perfecto. Yo no consumo bebidas alcohólicas, quizá por eso no incluyo los bares (Pub), disco-bares.



viernes, 7 de agosto de 2015

Muere en Tegucigalpa, Salvador Suazo




Salvador Suazo de suéter negro me aconseja en mi investigación.
Hay momentos tristes y este es uno de ellos. El escritor garífuna Salvador Suazo ha muerto. Ha abandonado este mundo. Se ha ido por el camino sin retorno esta  mañana en Tegucigalpa, dejando una consternación profunda en la población garífuna consiente de que con Salvador se marcha un pedazo de su historia.

Salvador Suazo venía luchando con ferocidad, así como era él, contra una enfermedad que lo mantuvo en cama. Luchó hasta lo último, pero finalmente la muerte, ésta que nos llegará a todos, lo ha dominado. Por fortuna algunos seres humanos, Salvador entre ellos, corresponden a la eternidad, es decir por más que se repita su muerte, él queda entre nosotros, tiene un enorme legado, lo recordaremos todos los días.

No exagero si digo que Salvador Suazo es una eminencia, una leyenda. Su marca más profunda es el apasionamiento con que marcaba los temas de su comunidad. Era un hombre sumamente enamorado de la cultura garífuna, si no fuera por esto, nunca habría alcanzado los 13 títulos que lo han consagrado como el autor más prolífico del pueblo garífuna.

Una simple búsqueda en el internet, basta para estimar el legado de Salvador Suazo. Para citar alguna obra hay que echar un vistazo al Diccionario Garífuna, intitulado “Lila Garífuna”, una fantástica obra que reúne 10 mil palabras producto de 30 años de investigación.

Más de su obras? Conversemos en Garífuna; De Saint Vicente a Roatán; La Sociedad Garífuna; Los Deportados de San Vicente; Da Nubebe; Uraga, la tradición Oral del Pueblo Garífuna; Haun Damusian, El Almanaque garífuna 2000 y  Irufumali: la doctrina esotérica garífuna.

Tiene también una consolidada carrera lingüística pues ha publicado La Escritura Garífuna; De Caribe a Garífuna; La Normativa Lingüística de la Lengua Garífuna; La Gramática Escolar Garífuna y el Diccionario Escolar Garífuna.
Salvador Suazo es además socio honorario de la Academia de Geografía e Historia de Honduras de la que en 2004 obtuvo placa de reconocimiento por su aporte a la cultura nacional.

lunes, 27 de julio de 2015

La mansión de Elvis Presley


Frontis de Graceland

Tegucigalpa, Honduras. - Una de las 50 curiosidades principales de mi vida ha sido, ¿Qué se sentirá ser rico?

¿Cómo descubrí yo lindo que es ser rico? Fue cuando entré a Graceland, la casa de Elvis Presley.  Hace mucho que murió la estrella del rock y su casa en Memphis, Tennesse es ahora un museo, se conserva tal y como  la dejó el “Rey del Rock’n’Roll”  que murió el 16 de agosto de 1977.

Llegué ahí en un momento libre en el marco de una beca del programa de visitantes internacionales del Departamento de Estado de los Estados Unidos. En la mansión de Elvis Presley he podido imaginar lo que es ser rico. Antes de eso, jamás  había conocido y menos entrado a una mansión. Es más, no conozco una persona solvente.

En el recorrido por Graceland se pasa por salas llenas de lujo y glamour. Se observan tallados de madera, mesas de billar, pieles de animales; cocina y comedores impresionantes. También se ve la sala de televisión donde Presley miraba sus programas; dormitorios elegantísimos. Se aprecian lámparas extraordinarias, muebles de ensueño y en la parte de atrás un inmenso patio que termina más allá de donde acaba la mirada.
 
Una preciosa sala, se conserva como la tenía Presley en 1977

Sala de TV

Otro salón para jugar al billar

En ese interminable patio que asemeja a una sábana verde corrían los caballos de Presley. Tambieen fuimos a la sala donde la estrella del rock atendía sus negocios. Recorrimos un pasillo con sus trofeos y muestras de su exuberante vestimenta.

También en el patio están los columpios donde jugaban sus hijos y para terminar el mausoleo de él y su familia. De todo esto disfrutan los ricos.
Para mí lo más impactante es que se incluye un ejemplar de la humilde casa donde nació Elvis. Aquí nos damos cuenta que el gran Elvis fue pobre. La diferencia entre la casa en donde nació y la que después compró  es como la noche y el día.  De la humilde vivienda paso a una mansión impulsado por su talento, dedicación, perseverancia.

Me gustó tanto ese recorrido porque obtuve lecciones que difícilmente me hubiera enseñado un profesor o leído en un libro. En esa visita me di cuenta lo lindo que es ser rico.

En nuestra América Latina nos enseñan que ser pobre es una virtud. Que los pobres van al cielo. Que la pobreza es mejor porque no te molesta nadie y se duerme tranquilo. Además se nos dirige a odiar a los ricos. Yo digo, no más con esta mentalidad.

Vale la pena trabajar para llegar a ser ricos. Vale la pena ser buenos en lo que hacemos y ganar buen dinero. Es sabroso darse lujos.  Disfrutar de los viajes, ser tratado con todos los honores, sentir solvencia.

Cuando nacemos, Dios nos proporciona talento para hacernos ricos pero la mayoría los desperdiciamos a medida que crecemos. ¿Todos los niños son inteligentes cierto? Pero adultos. Es otra cosa.

Si no fuera porque estudie periodismo, algunas cosas no me hubiera permitido,  por lo que lo primero es capacitarse y ser buenos en lo que hacemos, esa es la clave. Eso sí, si usted es artista o deportista de elite no se complique para qué estudia. Olvídese de eso.

Lo otro que hay que superar es el concepto de trabajar duro. Desde jóvenes nos dicen eso, pero los vigilantes trabajan duro y nada. La cosa es tener la más alta capacitación y buscar dirigir a otros. Júntese con personas de quienes obtenga algo, especialmente ideas. No cometa el mismo error de la mayoría. No pierda tiempo. Con gente que no da nada.
Maqueta de la casa donde nació con Presley.

Su exuberante y famosa vestimenta.

También en el patio la tumba de Elvis y sus padres.


La mayor parte de la gente desea ser rica de la nada. Eso es difícil, por no decir imposible. Hay que luchar y ser perseverantes, dedicados y disciplinados. Ser inteligentes atrevidos y valientes.

Vale la pena ser ricos, vivir bien, darse gustos, a eso venimos a este mundo. Debemos llenarnos de pensamientos positivos y buscar lo que queremos. Hay quienes no quieren salir del cascarón, piensan que vienen al mundo a vegetar, a no darle nada a nadie, a estar por estar. A esperar que otro le solucione su problema. No es así.

domingo, 5 de julio de 2015

Y por qué una bandera garífuna?



Tegucigalpa, Honduras 5 de julio de 2015.- Cuando junto a unos y unas amigas garífunas decidimos crear la Organización Wadani, lo hicimos porque no teníamos una organización así y la necesitábamos. Luego una de nuestras consignas era que cada casa habitada por un garífuna tuviera en su exterior de manera visible una bandera garífuna. Consideramos que la lucha social debe ir amarrada desde los cimientos. Wadani continúa su camino y nos alegra mucho que Rubén Reyes haya tomado un nuevo respiro para consolidar en el mundo, la bandera garífuna. Eso es bueno y hay que apoyarlo.

En los últimos años, los garífunas enfrentamos un creciente problema de identidad. Ya son muchos los que dan la espalda a su pueblo y muchos que dicen estar decepcionados de su comunidad. Muchos reniegan de su pueblo. A algunos no les interesa aprender el idioma garífuna. Sin duda es un problema de autoestima de cada quien, la noticia buena es que habemos también muchos que continuamos contento con nuestra condición y portamos la camisa garífuna, la sudamos y la honramos día a día.

Sabemos que ser garífuna no es fácil, es costoso. Tenemos reglas no escritas que nos imponen obligación difíciles con nuestros hermanos y hermanas. También, ser parte de un pequeño grupo no es fácil, hay que luchar, para nosotros nada es fácil, todo es más difícil. Por eso muchos continúan su vida como si fueran blancos, estadounidenses, alemanes. Aquí en Honduras otros se creen como si fueran de las elites del poder.

Los garífunas somos una nación y debemos tener una bandera. Tenemos un territorio, aunque no potestad sobre él. Debemos tener una bandera y no solamente tenerla si no que flamearla con orgullo, defenderla, llevarla en el corazón, pasearla por el mundo, reivindicarla.

Tener nuestra bandera, no significa que no nos sintamos incluidos dentro de la bandera de Nicaragua, Guatemala, Belice, Estados Unidos y Honduras. Nuestra bandera significa que estamos conectados con nuestros ancestros, que los amamos, los respetamos, que les reconocemos su lucha por traernos hasta aquí. Una bandera significa que estamos orgullosos de lo que somos.

Una persona que no siente pertinencia, jamás flameará una bandera. Los que se sienten menos, los acomplejados, los que no tienen identidad, nunca portarán una bandera a menos que lo haga por trabajo o lo hará sencillamente por apoyar a la selección de fútbol.

Una bandera significa unión, libertad, amor propio, amor por nuestros niños, amor por nuestra cultura, por tradiciones. Una bandera es independencia, es autonomía, es representar a tu familia, a tu grupo, es expresarse. Una bandera no es un simple pedazo de tela, es un manto sagrado que arropa a toda una nación.

Todos deberíamos tener en nuestras casas, oficinas y en donde estemos, una bandera garífuna. Símbolo de qué? De todo lo que somos, de nuestra honestidad, de que no atestamos las cárceles. Repito no es que no nos sintamos incluidos dentro de la bandera de nuestros países, pero debemos entrar ya a enseñarle al mundo quienes somos.