miércoles, 23 de julio de 2014

Negro, hondureño y migrante: los tres delitos de Ángel Amílcar


July Baltazar, esposa de Ángel Colón, encarcelado en México / Saúl Ruiz

Cuando July Baltazar despidió a Ángel en un punto fronterizo entre Honduras y Guatemala supo que el viaje de su pareja hasta Houston sería difícil. Entre ambos puntos se extiende México, un inhóspito cruce que pone a prueba a los miles de migrantes que transitan de Centroamérica hacia el norte. Ni siquiera en sus peores pesadillas July podría haber anticipado lo que iba a suceder al padre de sus dos hijos, que había abandonado su casa en Plaplaya para ayudar a pagar el tratamiento de su primogénito, aquejado por un cáncer.

Han pasado cinco años y medio de aquella despedida y Ángel no ha llegado a su destino. Se encuentra en una prisión federal acusado de delincuencia organizada y otros delitos. Amnistía Internacional lo declaró este martes preso de conciencia y junto a la reputada ONG Centro Prodh ha exigido que sea liberado.

“Este caso condensa los distintos niveles de indefensión de los migrantes en México”, explica Mario Patrón, director del Centro Prodh. “Que en julio de 2014, a cinco años de su detención, no se haya cerrado la etapa de instrucción refleja la ausencia del debido proceso. Ángel nunca tuvo una defensa adecuada”, agrega.

Ángel Colón es garífuna, una población con presencia en la costa atlántica de Centroamérica que surgió en el siglo XVII de la mezcla de indígenas y negros originarios del Congo que habían sido esclavos en plantaciones bananeras del Caribe. En Honduras, había trabajado para reducir el contagio de VIH en esta comunidad. También presidió la Organización Fraternal Negra Hondureña, que defiende la cultura y el territorio garífuna. Cuando dejó el cargo comenzó a hacer trabajos de electricidad, pero eso no fue suficiente para pagar las facturas médicas de Ángel Elvir, su hijo de siete años.

Para llevar a cabo el periplo, comenzado en enero de 2009, Ángel tuvo que echar mano de sus ahorros y solicitar algunos préstamos. Un coyote, un traficante de personas, le había solicitado 5.000 dólares para cruzarlo a Estados Unidos. Una vez allí iría a buscar a su hermano Doroteo, que estaba en Nueva York. El coyote lo abandonó poco después de haber entrado a México. Ángel pagó a un conductor de un tráiler para que lo llevara a la capital. Hizo un viaje de 34 horas en la caja refrigerada del camión junto a 119 personas.

July tenía noticias de él por llamadas telefónicas que tenían la duración de un suspiro. Eran muestras de vida, de que avanzaba a través del territorio mexicano, que encierra tantos peligros. Ángel tardó dos meses en llegar a Tijuana, la ciudad fronteriza. En marzo se hizo el silencio.

Un coyote, apodado El Ruso, prometió ponerlo en tierra estadounidense. Lo llevó a una casa, donde lo aislaron y lo amenazaron. Al cuarto día de estar recluido, Ángel escuchó disparos y golpes violentos. Eran los años más violentos de la guerra que emprendió el expresidente Felipe Calderón contra el narcotráfico. Tijuana vivía a sangre y plomo. Asustado, el migrante hondureño trató de huir. La policía lo detuvo a él y a otras diez personas –cuatro ya han sido liberadas-, acusándolos de delincuencia organizada y de tener armas y drogas en la casa. “Después de su detención el Estado Mexicano no da el aviso consular, que es un derecho básico. Es una violación al debido proceso”, señala Patrón.

Al día siguiente de su detención, Ángel fue interrogado por policías. Él mismo describe su experiencia en su declaración: “Me llevaron a un baño donde vi mucha sangre sobre el piso, me hicieron sentar sobre el suelo, cubriéndome la cabeza con una bolsa doble, me sacudí y alcancé a hablar y les dije que eso no era necesario, que había ingresado al país por la frontera con Guatemala”.
Después, fue trasladado a un cuartel militar. Los abusos continuaban. “Gente que no conozco fue torturada [lo sé] por los llantos y gritos y el zumbar de los golpes que recibían… Para evitar la macaneada que pretendían darme comencé a realizar las peticiones que me pedían: me pusieron a limpiar los zapatos de otros detenidos con mi saliva, dar mi vestimenta a otros, realizar posturas militares que no sabía. Me insultaban. Me convirtieron en el payaso que divierte a su público”, asegura.

Ángel, de gorra, trabajó como promotor de Marie Stopes International, dedicada a la promoción de la salud reproductiva y materna / Centro Prodh
“Inexplicablemente, es ahí donde rinde su declaración ministerial. Le construyen la declaración”, señala Luis Tapia, uno de sus abogados defensores. “Hasta el momento, no existen pruebas que vinculen a Ángel con las armas, las drogas, ni que demuestren que cometió un delito”, señala Denise González, del Centro Prodh.
Ángel llegó a la cárcel en mayo de 2009 después de haber sido arraigado por 77 días. Fue enviado a una prisión de mediana seguridad en Nayarit, un Estado en la costa del Pacífico mexicano.

En su casa en Honduras, en el departamento de Gracias a Dios, July supo de su esposo hasta el mes de septiembre, nueve meses después de haberle dicho adiós. Recuerda con precisión el día, el 30, porque el papel llegó “cuatro días después de la muerte de mi hijo”. Ángel Elvir falleció a los siete años mientras su padre aguardaba un juicio en México por un delito que no cometió. Las tragedias no llegan solas, pero la carta dejó un sabor agridulce en July. “En parte sentí alivio porque yo pensaba que había muerto, pero la noticia no era buena”, señala.

July ha salido por primera vez de Honduras para venir a México y pedir al Gobierno de Enrique Peña Nieto que libere a su esposo. “No hay nada que lo incrimine a él para que siga donde está”, señala. El expediente judicial de Ángel se encuentra empantanado en el aparato judicial mexicano. Así se encuentra también la investigación por tortura que solicitó la relatoría especial de la ONU a las autoridades, que exige saber qué sucedió los días en los que Ángel estuvo indebidamente en un cuartel militar.

La familia está esperanzada en que la verdad salga a relucir en el proceso de Ángel Amílcar, cuyos únicos delitos son ser hondureño, negro y migrante en México.

Tomado de El Pais de España

martes, 15 de julio de 2014

Migrantes hacen perder la cabeza al Tio Sam



Impone dispositivos de geo localización a quienes traspasan de manera irregular sus fronteras. Una forma extremadamente vulgar y humillante de violar los derechos humanos. No es lo que espero de un pais tan querido

La pierna vigilada de una víctima del gobierno de USA. No es justo.
Tegucigalpa, Honduras 14 de julio de 2014.- Los grilletes, los dispositivos de geo localización con fines de persecución que antes mirábamos sólo en las películas, ahora son parte de nuestra realidad. Desquiciados por la abrumadora entrada irregular de miles  de inmigrantes, los jueces de inmigración de los Estados Unidos han comenzado a cobrar de la peor manera: imponiendo pulseras que los acusados-migrantes deben portar como si fueran parte de su cuerpo.

Esta flagrante medida constituye una seria violación a los derechos humanos de la cual, por supuesto es más responsable el Estado de Honduras con su feroz negación a dar a todos las mismas oportunidades. Sin duda, este problema es de Honduras, pero no menos es cierto que los derechos humanos son universales, debemos ser respetados en todos los países, especialmente a estos migrantes cuyo único delito es ser pobres.

La imposición de estas pulseras es un capítulo más del  éxodo masivo de personas que se van para Estados Unidos.  Ahora, muchos de los que se van y logran entrar, deben verse la cara con un juez que los condena a andar una pulsera a la altura del tobillo. Un motivo más para quedarse en casa, no irse por el pasillo de la muerte.

Somos humanos. Somos de esta tierra. Nuestra patria es el planeta entero, ¿Por qué nos tratan así?
Encima de todas las vicisitudes que pasan los migrantes: de salir corriendo, enfrentarse contra los mil demonios en México y cruzar la frontera más vigilada; ahora deben soportar la humillación de andar en su pie o brazos, este dispositivo de vigilancia. Esto se hacía con los ganados y con otros animales en procesos de investigación, no con los seres humanos.

Sólo en la ficción mirábamos la introducción de chip en los cuerpos humanos o la aplicación de dispositivos similares en temibles delincuentes.

Pero bien dicen que la realidad supera la fantasía y seguro que los animales sienten tristeza por nosotros, como humanos estamos perdiendo nuestras luchas más elementales. Este trato inhumano no ocurre en una selva, tampoco en el tercer mundo latinoamericano, ocurre nada menos y nada más que en el país más desarrollado del mundo.

No es de extrañar que el gran Estados Unidos tome medidas como estas, muchas cosas se han visto y se seguirán viendo, pero es contradictorio que siguen ellos denunciando violación de derechos humanos en otros países, mientras ellos laceran lo más preciado que es la dignidad humana. Es el cinismo elevado a su máxima expresión. En esto sí, los gobiernos de Honduras y el de Estados Unidos se dan de la mano.

Solo de imaginarme con un dispositivo de estos adherido a mi cuerpo, me siento torturado. Encima, estas personas deben recibir visitas programadas de los agentes de Migración, cada 3 días en la dirección que acreditaron y también acudir a firmar un documento cada 15 días a la Corte.  A ellos también les tienen prohibido salir a otro Estado. Eso es como estar preso en el extranjero.  

Qué necesidad tenemos de ser maltratados así. De hacer que nuestros hijos anden la pulsera indeseable. ¿Es este nuestro destino?  ¿Acaso no merecemos que nos traten con dignidad? ¿Cómo vivir con estas pulseras?

martes, 1 de julio de 2014

La petición que le hicieron los Presidentes de Centroamérica al Presidente Barack Obama



Niña hondureña
Tegucigalpa, Honduras 30 de junio de 2014.- Los presidentes de Centroamérica y de República Dominicana, han solicitado al Gobierno de Estados Unidos dar un trato humanitario a los niños inmigrantes que ingresan a su país por la frontera del sur y que proceden de México, Honduras, El Salvador y Guatemala. Me parece bien, lo único que encuentro es que están pidiendo allá lo que no pueden cumplir aquí. Lo primero que debieran hacer es dispensar aquí a sus compatriotas un trato igual al que le piden a Estados Unidos.

Lo que refiere la petición de los altos dignatarios centroamericanos es que Estados Unidos trata como animales a los nuestros que llegan a sus fronteras. No lo sabía. Lo que sí sabía es que la cantidad de personas que ingresan allá ha superado las capacidades del gobierno estadounidense.

Al parecer no se dan cuenta los Presidentes que el problema es que la gente se va porque aquí no están bien, por lo tanto es un problema nuestro más que de los Estados Unidos. El país no le está proporcionando ni siquiera lo básico a sus ciudadanos. Que ellos se vayan es el efecto de la mala situación en que viven aquí, por lo que consecuente con la “crisis humanitaria” declarada en la frontera méxico-estadounidense, aquí en Honduras debería de declararse “crisis en la niñez”.

De nada ha servido adoptar los Derechos del Niño, la Ley de Paternidad Irresponsable; que haya una Fiscalía de la Niñez y  también podemos establecer que ha fracasado el Bono Diez mil, el programa de gobierno que ayuda a miles de madres en problemas.

En el mismo marco en que se planteó la petición al gobierno de Estados Unidos, el presidente de Honduras anunció la Conferencia Internacional sobre Niños Migrantes para el 17 y 18 de julio aquí en Tegucigalpa, hubiera sido bueno que antes de eso celebraran un encuentro nacional de niños migrantes para obtener datos, se ve desde lejos que el gobierno desconoce el tema, ni siquiera datos tiene; quienes proporciona datos son los estadounidenses.

Han estrenado aquii una campaña radial y televisiva para desanimar a la gente a irse para Estados Unidos, pero deberían traducirlas al garífuna y también dirigirlas hacia la población de hondureños que viven en los Estados Unidos que son los que pagan los coyotes. La campaña mediática debe enfocarse, por igual, a estos dos grandes conglomerados los de aquí y a los hondureños allá.

Se ha creado una Fuerza de Tarea del Niño Migrante, pero poco se sabe de sus objetivos y responsabilidades. El gobierno también anunció la cancelación de la Dirección de Migración por considerar que algunos de sus empleados están involucrados en la trata de personas.  En adición a lo anterior hay una intervención investigativa al Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, considerada también una institución corrupta. Creo que es bueno intervenir estas instituciones debido a que sacar de Honduras a un niño es lo más fácil.

Esta es una crítica que repito desde el 2007 cuando salí con mis hijos con destino a Londres. Al regresar tres meses después, nadie me preguntó por ellos. Así cuida este país a sus niños,  pensaba y, menos mal que iban conmigo su papa. Ellos quedaron en Europa con su madre. Y aquí al gobierno no le importa que pase con sus ciudadanos.

En vez de pedir  aquello a los Estados Unidos lo que debieran hacer los Presidentes es articular un paquete de medidas para beneficiar a la niñez hondureña, declarar a Honduras un “país de los niños”. Que a los niños de otros países les entren ganas de ser hondureños, que ningún niño, ni sus padres quieran salir de Honduras,  que valga la pena ser niño en Honduras.

Durante el mandato del Presidente Lobo, Honduras fue declarada “Santuario de Tiburones”, vean ustedes como golpean las contradicciones que hay en mi país. Serán que les importa más los tiburones que los niños.

Se me ocurren varias cosas: en el sector transporte, sería bueno regresar a la vieja costumbre de no cobrarle a los niños, sería una motivación;  tratar el asunto del trabajo infantil, mejorar las escuelas y la educación, invertir en deportes para niños; en salud darles buena atención médica, proveer a los niños de una protección jurídico-social, en fin todo lo que conlleve a Honduras a ser el país de los niños.

Debe regresar el amor por los niños, ahora solo importan los hijos propios, cuando antes importaban los ajenos también. Es impresionante ver cuántos niños hay en las calles, niños pobres; niños que no pueden ir a la escuela o van a recibir clases con el estómago vacío. Los niños viven en constante peligro.

Nadie debería de pedir a otro país lo que no puede cumplir en el suyo, está fuera  de toda lógica en la relación entre Estados.

jueves, 26 de junio de 2014

Selección de Honduras: Lo positivo de un fracaso



Aficionado hondureño en el Honduras-Suiza. Foto de FIFA.com
Tegucigalpa, Honduras 26 de junio de 2014.- Honduras pudo haber perdido 13-0 ante cualquier rival, aún ahí existe algo positivo. Mirémoslo así, no como lo asumen muchos que con el ardor de la derrota sacan todas sus frustraciones personales y familiares con la selección, cuando ésta no tiene la culpa de lo que nos pasa.

La derrota por más amarga hay que aceptarla, el fútbol es así. Lo que no debemos permitir es que este nuevo fracaso se vaya en vano, hay que aprender para fortalecer nuestro fútbol, esta pérdida tiene ganancia, inclusive puede fortalecer nuestra idiosincrasia y ya les digo porque.

Aquí no sabemos manejar el éxito. No sabemos lidiar con las alegrías. No sabemos gestionar el triunfo. Ganamos algo y automáticamente nos volvemos pedantes, soberbios y petulantes. Cuando triunfa nuestro equipo muchos hacen disparos al aire, se beben todo el alcohol que encuentran a su paso, se vuelven unos energúmenos;  ofenden y denigran.

Y si son los jugadores, cuando ganan!… mejor me reservo las palabras, pero diré solamente que insultan con sus anteojos oscuros y poses de estrella, quien los aguanta.

Al típico ser humano de esta tierra le hace daño ganar o tener poder. Un simple carro les cambia la vida. Son poquísimos los que conservan su humildad y siguen con el pie en el aire.

En cuanto a la tristeza, esa sí la sabemos manejar. Sabemos soportar las penas y hasta nos volvemos más trabajadores y muy buenos estudiantes.
Shaquiri intento otro gol Maynor y Noel, salva. Foto de la FIFA.com

Cuando gana la selección hay muertos, cuando pierde no muere ninguno. Cuando pierde la selección a nadie meten  preso, cuando  ganan las cárceles se llenan. Con el triunfo de la selección se eleva el consumismo, cuando pierde se ahorra.

Hablando de triunfo y éxito, basta con  nombrar a alguien como jefe  y empieza a creer que orina perfume como dijo un día Pep Guardiola, el consagrado entrenador del Bayer Múnich que ganó todo con Barcelona y que ahora brinda lecciones de liderazgo en importantes foros del mundo.

La selección nacional se entrenó durante mes y medio en Miami, Estados Unidos. Dieron la espalda a su pueblo, se olvidaron de la cálidez de su gente. Se inventaron que aquí no había instalaciones, que no habían comodidades, que en Miami lo tenían todo, pero se olvidaron de lo principal. En Miami entrenaron el cuerpo y los pies, pero eso no es suficiente en el fútbol.

El fútbol se juega más que con el pie, con la cabeza y el corazón, esto lo hubieran entrenado sólo aquí en Honduras, esa parte emocional, espiritual y el compromiso se logra sólo viendo a los catrachos de a pie.  Se aspira y absorve observando a los hombres y mujeres que hacen lo mínimo para que Honduras salga adelante. Hubieran visitado a los tolupanes de la Montaña de la Flor o a los lencas de Yamaranguila para ver cómo viven y cómo reaccionan con el triunfo o pérdida de la selección.

Lo saben? Claro que lo saben, pero con las lámparas incandescentes de Estados Unidos se les olvidó.

Estados Unidos, México y Costa Rica, entrenaron en sus países; Brasil, Alemania, Rusia y Chile igual. Entrenando en su tierra les da otra dimensión de lucha, porque no hay tierra como tu tierra.

En Miami invitaron a hablar a Jorge Valdano un famoso argentino, en vez de invitar a un motivador hondureño. Para los que no saben Valdano es uno de los principales conferencistas del mundo cuando se refiere a fútbol. Pero de ahora en delante puede también ser conocido como el mentiroso más grande del fútbol puesto que declaró que Honduras estaba preparado.
Jorge Valdano el cotizado conferencista del fútbol

Qué tal si hubieran ganado? Qué tal si llegan a cuartos de final o mejor dicho qué tal si llegan a ser campeones?

Para ganar hay que estar preparados, Dios y los hombres saben que no lo estamos.

Perdiendo nos dan mediodía libre, qué tal si ganamos?  Qué tal si quedan campeones mundiales? Habría que hacerles una cancha en la luna o más allá.

El éxito no es para cualquiera e insisto, la tristeza sí la podemos gestionar. La violencia la hemos recibido con resignación, en Honduras cuando entras a un banco casi te dejan desnudo y lo hemos aceptado. No podemos hablar con celular en la calle, en la noche rápido las calles quedan vacías.

Tenemos una herencia colonial que nos dice que no servimos y lo hemos creído. Nos enseñaron a odiarnos entre nosotros y nos creímos aquello de que sólo el extranjero es bueno, por eso nos presentamos con complejos, sin poder jugar de igual a igual. En vez de jugar fútbol nos remitimos a veces a dar patadas.

Creo firmemente que este fracaso es positivo, nos viene bien. Estos seleccionados sólo sirvieron de carnada, cualquiera que hubiera ido le hubiera pasado igual, porque aquí sólo entrenamos el cuerpo y el pie.

Debemos aprender la lección.

Hay que ordenar las ligas menores. Hay que hacer canchas.

Equipos de Liga Nacional dejen ese fútbol cansino, ese juego lento y abostezante.

Procuremos construir equipos potentes y rápidos; dominemos el pase corto y largo; recuperemos el dribling; saquemos provecho al balón parado; hagamos que nuestras líneas sean sólidas; juguemos para enfrente; hagamos que en nuestra defensa no penetre ni el aire; en vez de chocar practiquemos la anticipación y fijemosnos en el marco contrario, pero por el amor de Dios, ante todo amemos la camiseta, amemos a nuestra gente; hagamos lo mismo que hacen los obreros por llevar comida a su casa, rompámonos el pecho; despreciemos la derrota.

Fijémosnos en aquellos que tienen los trabajos más difíciles del mundo.

No hubo nada que hacer, balón viaja al fondo de la red. FIFA.com
En la perdida se necesita ser más grande que en la victoria. Cuando ganamos necesitamos la grandeza de la humildad, la grandeza de saludar, la grandeza del respeto, la cortesía, la paciencia, la solidaridad. Al perder necesitamos tambieen todo aquello y en porciones mayores.

Este naufragio futbolístico es el pago de la soberbia con que aficionados, jugadores, entrenadores, PERIODISTAS y directivos se han conducido.(perdón, pero no me pondré en este grupo).
La Federación de Fútbol debe actuar como tal, debe hacer un perfil técnico de qué tipo de futbolistas quiere. Implementar parámetros físicos y emocionales. Debe saber qué calificación ha de tener un portero, defensa, volante y delantero. Este perfil técnico debe conducir a un manual para que los entrenadores lo implementen a nivel nacional.

Es hora ya que la Federación cuente con un departamento de investigación, seguimiento, escauteo.

En cuanto a perfil de lo futbolistas, ¿Cómo lo hacemos?                                                                                                                                                                  Ahí están veámos a los grandes jugadores; allí tenemos el perfil de Ronaldo, el de Neymar el de Thiago Silva, Cuadrado, el de James Rodríguez, el de Messi, el del portero Gianluigui Buffon.

O contacten con Science Sport de ESPN, ellos les dirán cómo hacer un futbolista elite.

Estas lecciones son las cosas buenas que nos ha dejado el fracaso del Mundial. Aprendamos


martes, 24 de junio de 2014

¿Por qué emigran los Garífunas?



A pie a Estados Unidos.
Tegucigalpa, Honduras 24 de junio de 2014.- Hice la pregunta y sorprenden las respuestas: No es la violencia extrema la que genera el desplazamiento de la población garífuna hacia Estados Unidos, tampoco lo produce el narcotráfico. La población garífuna es aún muy sana, honesta, decente, tenemos todavía arraigado el respeto por la vida, por la propiedad ajena. Somos todavía una sociedad de valores y principios. Tenemos cualidades culturales muy arraigados.

Seguramente hay criminales garífunas, pero ni siquiera se pueden llamar una minoría, son apenas una partícula. El garífuna no huye por la violencia ni el narcotráfico. Tenemos un amplio concepto y lo aplicamos de lo que es la decencia, la solidaridad, el apoyo mutuo, la familia y la comunidad.

Solo por esto y únicamente por esto, no nos ha devorado la contracultura, el robo, las violaciones sexuales, el ladronismo, el sicariato, el pandillerismo, el impuesto de guerra y la extorsión que tanto daño hacen en Honduras. Nuestra fama de decencia, honestidad, sinceridad nos permite cierta tranquilidad. Eso sí, si perdemos totalmente nuestra cultura que Dios nos agarre confesados.

El último rumor que corre entre los profesionales garífunas es que los cuerpos de seguridad del Estado de Honduras buscan a garífuna parlantes, seguramente, para convertirlos en efectivos del orden. La idea está muy bien y seguramente encontrarán uno que otro, pero pierden el tiempo entre el pueblo garífuna no creo que haya grandes hampones, el día que lo haya lo encontrarán fácilmente, les será muy sencillo.  Dar con un cura garífuna, es fácil. Dar con un profesor garífuna es fácil, Dar con un periodista garífuna es fácil. Dar con un político garífuna es sencillo.

Pero bien no nos desviemos, en la comunidad garífuna existen leyes no escritas que constituyen la base fundamental de nuestro credo. Nos oponemos siempre al mal. Vemos al ser humano como nuestra familia. Nuestras impurezas siempre son lavadas a través de la crítica y Dios nos bendijo con una vocación por la paz.   

Los garífunas emigramos por la falta de empleo. Uno de los primeros renglones para emplearse en Honduras es la tez (color de piel). Aún hay empresas que no emplean negros o negras, aun sea el más calificado o las más calificada. Es muy normal que en gigantescas oficinas estatales de entre 2 mil o 3 mil empleados no haya un tan solo negro o negra y si nos vamos a la empresa privada es aún peor.

¿De las personas que se han ido cuantos intentaron emplearse en Honduras y no tuvieron éxito?

Pero la cosa no queda ahí, si tienes empleo, tendrás que lidiar con las mil y una pruebas que debes de superar adentro, todo eso indica una sola cosa, la discriminación. De modo que muchos se van por falta de calidad de empleo. A esto sumamos los salarios, los ascensos y un sinfín de cosas más. Para no complicarse se han inventado que nosotros no tenemos capacidad.

Todavía son muchos los que creen que los garífunas siguen siendo una sociedad de pescadores y  empleadas domésticas, todavía tenemos muchos, pero nuestra verdad actual es que estamos presentes en todas las actividades económicas del país. La oferta que nos presenta Honduras es mínima y demandamos mucho, en consecuencia debemos salir. A muchos conocidos les digo atrévanse a contratar  garífunas, hagan historia no sigan generando discriminación.

Entonces es la falta de empleo lo que nos destierra; la falta de una conducta nacional de inclusión social. La inexistencia de una línea para hacer de Honduras un país con igualdad de oportunidades, donde tengamos buenas escuelas y hospitales, donde tengamos comida al alcance de todos.

Nos vamos por la pobreza de los mares que ya no producen como en aquellos tiempos. El amarillamiento letal del cocotero. Sin duda para una sola pregunta, hay miles de respuestas.

Algo se podría hacer, pero falta saber si hay interés y voluntad política para ello. Lo dudo.

OPINIONES:
Carlos Guity:
"Aquí (EE UU) no es fácil, especialmente para la gente indocumentada".

 Ligia Moreira:
"Mejores oportunidades. Aquí (Honduras) no hay trabajo, por lo menos trabajo bien remunerado".

Modesto David Leiva:
"No hay condiciones de crecimiento en el país".
 
Karla Martínez:
"Por la economía, ¿sin trabajo quien no se viene?"