lunes, 25 de enero de 2010

Maté un ratón y no tengo perdón

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Mi mujer que es de oído muy sensible y una súper intolerante con el movimiento de animales en su casa, ya había detectado un ratón. Yo no lo sabía y tampoco a mi me agradó la idea de compartir la casa con un ratón. Así es que sin yo saberlo ella decidió montar un operativo de captura y asesinato del pequeño roedor.

De pronto le vi la maquina de la muerte; una trampa compuesta por una pequeña jaula

En cuyo interior pendía desde el techo un alambrito, este alambrito que por dentro era para poner un pedazo de queso o que sé yo, algo que invitara al ratón, se adhería, por encima del techo, a la compuerta de la jaula de manera que el ratón al intentar comer lo que estaba dentro, movía el alambrito y… plus se cerraba la compuerta.

Como ella, mi mujer, mira contaminación en todos lados, me pidió que alistara la trampa. El primer día alistamos un pedazo de embutido, pensé que sería delicioso para el ratón. Pero no, esa noche no apareció, al día siguiente vimos la carne con algunas hormigas.

A la siguiente noche decidió cambiar de lugar, otra vez aliste la trampa y nada. La jaula apareció sin el ratón y sin la carne. Eso me pareció algo impresionante.

Al tercer día, ella agarró un pedazo de pan y se lo puso adentro y bingo !.. Al día siguiente en la mañana estaba el ratón o rata, quién sabe?... Ella comunicó orgullosa que su presa había sido atrapada. La siguiente etapa era darle fin a la rata. Eso era lo peor. Soy muy cruel, he matado algunas cucarachas, moscas y zancudos.. Soy un asesino !!! Pero de la forma como moriría esta criatura no me lo puedo perdonar.

Ella preparó agua caliente y la idea era buscar el peor recipiente para llevar hasta allí la jaula con el ratón dentro. No me pareció. Preferí echar el agua de una vez sobre la jaula y ví como el efecto del agua hizo agonizar al animal, me quedé viéndolo, como se retorcía y hacía unas raras contorsiones. Creo que por allí se me ocurrió darle respiración artificial. Pero luego ella me dijo que el animal sufría, volví entonces con otra porción de agua, poco a poco llegó el silencio, en segundos quedó completamente inmóvil el animal. Yo quedé viéndolo y me sentí lo peor. No tengo perdón.