viernes, 1 de junio de 2012

Periodismo hondureño y ahora qué ?

Tegucigalpa, Honduras 29 de mayo de 2012.-  El  domingo 20 de noviembre de 2011 intenté, desde mi modesto enfoque mostrar lo implica, Ser periodista en Estados Unidos/Europa y enHonduras: ¿Cuál es la diferencia? No era un aviso de lo que vendría, era un cartel de preocupación, por lo sucesos ocurridos.  Después de 7 meses de aquél planteamiento, el periodismo hondureño acude a un reciclaje obligado por las balas y por la muerte. Hoy la fuerza bruta nos tiene manos arriba.
 
 
Asistimos al velatorio del periodista Ángel Alfredo Villatoro y encontrarse con las luminarias del periodismo hondureño, escucharles su voz,  estar de tu a tu con los anónimos del periodismo y la connotación del crimen del periodista me presenta la inevitable teoría de que el periodismo a partir de hoy ya no será igual.
Asistimos a  rescribir  los papeles fundamentales del periodismo hondureño.

Si el Periodismo se creía intocable, ya no lo pensará. A partir de ahora toca pensar y repensar tal y cual cobertura. Corresponde analizar, doblemente, un comentario. Toca exigir medidas de protección a las empresas y al Gobierno. Ahora ya no más a hacer el papel de rápidos invocando la exclusiva. ¿Debemos o no hablar sobre crimen organizado, narcotráfico?.. Esa es una pregunta.
Nos corresponde aprender sobre protección personal y protección de nuestra noticia.   ¿Cuanta  investigación debe pasar tal o cual noticia?  Que es primero nuestra vida o la noticia?  Callar o morir? Y debemos pensar quién en realidad es nuestro amigo.  O tal vez hacerse un cuestionamiento drástico ¿debemos seguir o no en esta profesión?

Me habían dicho que el periodismo era una actividad difícil. Pero nunca que era una silla eléctrica. No me dijeron nunca que era una guillotina.
La Secretaría de los Derechos Humanos se encuentran en la elaboración de un plan de protección  para periodistas y lo que lleva a otras preguntas, ¿será correcto? Que viene a significar esto frente a las demás profesiones y la sociedad en general. Acaso la Constitución no dice que no hay clases privilegiadas.

Rebatir a los periodistas con balas, es una lucha desigual que deja familias e hijos solos y el país con un sistema de justicia social  fallido.