jueves, 1 de octubre de 2009

Intensas negociaciones para regresar a la Constitucionalidad


No son públicas y casi no se habla de ellas, pero el poder político hondureño desarrolla una intensa agenda para que el país regrese a la Constitucionalidad rota el pasado 28 de junio. Algunas de las posibles soluciones se han dejado escuchar por los medios de comunicación.
Una Comisión de la Organización de Estados Americanos arribará este viernes 2 de octubre para impulsar la negociación entre la Resistencia liderada por el presidente legítimo Manuel Zelaya y el golpismo que arrebató el poder por la fuerza de las armas, el mensaje de los enviados será en que no es posible que el país continúe su marcha caótica.

Hoy jueves, una comisión parlamentaria de Brasil se reunió con sus similares del Congreso de Honduras, la idea será animarlos a que busquen el dialogo, “deben buscar una solución a la hondureña”, dijo el congresista sudamericano Raul Jungmann.

Una de las voces que se dejó escuchar ha sido la del influyente empresario Adolfo Facussé, plenamente identificado con el Golpe, Facussé ha variado ligeramente sus posiciones originales para indicar que es de la idea de que se le entregue el poder a Mel Zelaya por unas horas y que luego este la traspase a una Junta militar que gobierne el país hasta el 27 de enero, que asumirá el nuevo gobierno.

Otra de las propuestas es la del arzobispo de Tegucigalpa Juan José Pineda, que el pasado jueves, fue el primero en llegar a la Embajada de Brasil con la propuesta de Michelleti de una tercería es decir, que Zelaya abandone su plan de restitución y Micheletti también saldrá del Palacio de Gobierno.

Romeo Vásquez Velásquez, Jefe de las Fuerzas Armadas un gran protagonista del Golpe Estado, el hombre que ordenó el arresto y deportación de Zelaya, indicó que debe darse el dialogo, aunque sin especificar si ese dialogo es la firma del Acuerdo de San José.

Mientras tanto, las garantías constitucionales siguen suspendidas, el gobierno de facto, mantiene cerradas a las emisoras opositoras, no hay libertad de reunión, ni expresión. No hay derecho a manifestarse.