miércoles, 4 de noviembre de 2009

Congreso Nacional crea tensión en Honduras

Miembros de la Comisión de Verificación de los acuerdos emanados en la solución de la crisis política hondureña llegaron a Tegucigalpa, no obstante se encontraron con un enemigo inesperado; el Congreso Nacional, que hace todo lo posible por dilatar y entorpecer el cumplimiento de lo acordado y, se empecina en que la paz no vuelva a Honduras.


Hilda Solis secretaria de Trabajo del administración Obama y el ex presidente chileno Ricardo Lagos expresaron su mejor intención en contribuir para la concretización de los elementos contenidos en el célebre Acuerdo Tegucigalpa/San José, pero, al mismo tiempo no tienen la varita mágica para cambiar la situación, quien tiene la potestad ahora es el Congreso.

El conflicto hondureño cuyo fin se había anunciado con bombos y platillos el pasado viernes se ha convertido en una enorme maraña de dimes y diretes, negociaciones y opiniones que al final, reflejan una negativa, por parte de los sectores golpistas, a regresar el poder a Manuel Zelaya tal y como lo pide la mayoría del pueblo hondureño y la comunidad internacional.

Los miembros de la Resistencia contra el golpe de Estado se mantienen en los bajos del Congreso Nacional a la espera del ansiado anuncio, Manuel Zelaya se encuentra en la Embajada de Brasil, mientras los diputados se debaten de reunión en reunión, llamadas tras llamadas para buscarle salida al asunto.

En una reunión de directiva, ayer martes, el Congreso Nacional, nuevamente solicitó a la Corte se pronunciara sobre la legalidad o no de la restitución de Mel Zelaya, una posición ya conocida, pues fue precisamente en la Corte donde se gestó el golpe de Estado.

El 28 de junio cuando militares rodearon, secuestraron y desterraron al presidente Manuel Zelaya, ya había un nuevo gobernante cuatro horas después y, dos horas después, fue juramentado. Al parecer, los diputados no tienen la mínima intención de corregir su error, pese a los monumentales pruebas que los delata

Pepe Lobo apareció ante los medios para desmentir que haya ofrecido el voto de sus diputados a favor de la restitución lo que es cierto pues si fuera lo contrario ya lo hubieran hecho. Ya se sabe para donde corren las aguas. Aquí en este país, sin ley, ni orden, ni moral, lo único que importan es el dinero de los políticos y el constante manoseo entres estos y los militares. Los uniformados y los políticos se complacen unos a otros, y ¿el pueblo? ver, sólo ver y nada más que ver.