lunes, 5 de octubre de 2009

Gobierno golpista suspende decreto cavernario

Foto Paul Carbajal
El gobierno de facto de Honduras, tras las fuertes presiones internas y externas, determinó derogar el decreto de suspensión de garantías y derechos individuales, suscitada para contrarrestar las olas humanas que protestaba exigiendo el retorno al poder de Manuel Zelaya Rosales.

La medida duró entre el lunes 28 de junio, hasta hoy 5 de octubre. El despreciable decreto ejecutivo PCM-M-016-2009, sólo tenían dos páginas, pero estaban llenas de terror, ofrecían cárcel y sangre para los hondureños que estaban en contra del golpe de Estado. Para definirlo bien, durante una semana, Honduras regresó a las cavernas.

Micheletti y su gente decretó estado de sitio para todo el territorio nacional durante los 45 días. Pero no sólo eso, cerró dos medios de comunicación, Radio Globo y el Canal 36 de televisión. Los cinco derechos constitucionales que quedaron anulados fueron el de libertad personal, libre emisión de pensamiento (libertad de expresión), libertad de asociación y de unión, libre circulación y los derechos de los detenidos.

El decreto fue aprobado por Micheletti y su consejo de ministros celebrado el martes 22 -sólo un día después del regreso de Manuel Zelaya a Honduras- y publicado en La Gaceta (el boletín oficial del Estado) el sábado 26.

Micheletti concedió vía libre para que en un periodo de 45 días policías y militares hicieran lo que quisieran con la población, una de las partes más despreciables del texto decía que se podía detener "a toda persona que sea encontrada fuera del horario de circulación establecido, o que de alguna manera se presuma como sospechoso por las autoridades policiales y militares de causar daños a las personas o a sus bienes..."