martes, 6 de octubre de 2009

Vienen cancilleres de la OEA, se espera un miércoles de gloria

La Comisión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo ingreso a Honduras fue inicialmente negado por el cabecilla del gobierno golpista, arribará mañana, miércoles, a Tegucigalpa con el fin de revertir el Golpe de Estado dado por Roberto Micheletti y el Jefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez Velásquez el pasado 28 de junio.

En las calles de la capital hondureña, se rumora que este sería el último intento diplomático, de no lograr el objetivo, la OEA llevará sus mecanismos de solución, a otros niveles. La posibilidad de una invasión militar fue dejada entrever por el propio Micheletti cuando hace algunas semanas dijo que esa era la única forma en que se iría del poder y que en ese caso, no ordenaría a las Fuerzas Armadas de Honduras ningún disparo, lo que sí ha hecho contra el pueblo hondureño que ha marchado contra el golpe.

La Comisión de Cancilleres ha sido precedida por una avanzada que se encuentra en Tegucigalpa desde la semana anterior, en adición a ello se produjo un encuentro secreto entre José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA y Micheletti. Este encuentro se desarrolló en la Base Aérea Palmerola a donde Insulza llegó desde El Salvador.

Ellos, se reunieron durante tres horas, luego de las cuales, el visitante regresó a El Salvador para tomar su regreso a Washington. La confirmación de esa junta la hizo el propio golpista en un programa de Canal 5 con un periodista de su confianza, Renato Álvarez.

Micheletti ha variado su conducta en los últimos días, de hecho derogó el decreto cavernario de negación derechos a la ciudadanía y, en la conferencia de prensa que hizo ese anuncio, se negó a contestar a un periodista extranjero sobre si venía o no la restitución de Mel Zelaya.

El conflicto hondureño supone una gran importancia para el prestigio futuro de la OEA, debido a que si permite que los golpistas sigan en el poder y desangrando a la ciudadanía hondureña, podría ocurrir lo mismo en otros países de Latinoamérica.