sábado, 17 de diciembre de 2016

Mirian Miranda, la mujer del año 2016

La coordinadora de OFRANEH es la lideresa social más destacada de Honduras, tiene más de 30 años de trayectoria en defensa del medio ambiente y de los territorios ancestrales.


Miriám Miranda foto de real-uita.org
Tegucigalpa, Honduras 20 diciembre, 2016.- En la historia garífuna hay un pasaje que habla del carácter de una mujer según  el cual Satuyé, líder de la comunidad, se habría acobardado en la defensa de sus cultivos, es ahí cuando su esposa Barauda le exige que le de sus pantalones y ella le de su falda. Por eso llamar Barauda a una mujer garífuna, es un altísimo honor.

Esta anécdota, mito o realidad parece venirle, como anillo al dedo a Miriam Miranda, Coordinadora de la Organización Fraternal Negra de Honduras, (OFRANEH), la representación máxima del pueblo garífuna fundada en Puerto Cortés en 1979. Lo de Barauda es justamente lo que ha hecho Miriam.

El año 2016 ha visto como a ella se le ha aumentado el prestigio y el respeto nacional e internacional. A medio año fue nominada por los estudiantes de la UNAH para mediar en la crisis que paralizó esa institución. Pero quizá el trabajo  que le hará perdurar es la formación de toda una generación de jóvenes garífunas que luchan por la reivindicación de los derechos. Son muchachas y muchachos inteligentes, bien formados y valientes.  

Miranda una mujer de carácter, nació en Santa Fé, Colón y creció en los campos bananeros justamente en Coyoles Central, departamento de Yoro, donde la transnacional Standart  Fruit Company usufructuaba las tierras por medio del cultivo de miles de hectáreas de banano para exportar a los Estados Unidos.  Los padres de Miriam habían llegado ahí para trabajar como jornaleros en la producción industrial del banano.

Ella era muy joven cuando daba muestras de liderazgo y carácter. Se enlistó en la lucha y fue creciendo, llegó a OFRANEH donde fue emergiendo, cada día más. Se comprometía con la causa social garífuna y desafiaba al poder de los empresarios y del gobierno a través de sus planteamientos siempre del lado de los débiles.

Labrándose ella su propio camino, se convirtió en la segunda al mando de la OFRANEH, que en ese entonces era presidida por otra gran mujer: Gregoria Flores. Un día muy tenso alguien intentó asesinar a Gregoria, se salvó milagrosamente y determinó pedir asilo político en los Estados Unidos, es ahí cuando en el 2008 Miriam Miranda asume la presidencia de la OFRANEH.

Honduras, uno de los países más violentos del mundo no es, por supuesto, un lugar fácil para los luchadores sociales, menos para defensores del derecho a la tierra.
Imagen de perfil de Miriám en WhatsApp. Ella siempre habla de defender la naturaleza del
capitalismo salvaje para dejar un ambiente sano a las generaciones venideras. 
Miriam ha sido fuerte, inteligente y valiente, con mucho amor  defiende las posesiones territoriales de los garífunas. Sus dos luchas más grandes las hace, en Vallecito, Colón donde el todo poderoso  extinto empresario hondureño Miguel Facusse (fallecido en el 2015) quería acaparar todas las tierras y, en Trujillo, contra el canadiense Randy Jorgensen, denominado  por los medios de su país como “Rey del Porno” que también intenta dejar todo ese  territorio libre de garífunas.

Facussé para el caso, llegó a acumular más de 120 mil hectáreas de tierra en toda Honduras, según dijo en una conferencia  el Dr. Jorge Amaya, historiador, investigador y catedrático universitario. Esa cifra avasalla a las 35 mil hectáreas legalizadas a todo el pueblo garífuna, dicho de manera clara: un solo hombre tuvo más tierra que todas las comunidades garífunas juntas.

Sin embargo con el liderazgo de Miranda resistieron en Vallecito, a la que los limoneños llaman, futura ciudad industrial garífuna. Podría decirse que si Vallecito existe hoy día es gracias a esa lucha.

A pesar de haberse criado lejos de la comunidad garífuna, ya grande e incorporada al proceso social, Miriam aprendió la lengua de sus padres; el garífuna, ahora se comunica perfectamente y es capaz de discursar en garífuna.

Recientemente obtuvo el premio Carlos Escaleras en cuyo marco denunció, según nota de La Prensa el “desarrollo asesino  y depredador que nos está llevando a la destrucción del planeta”, “debemos ser defensores de la naturaleza para no dejar un país  devastado a las futuras generaciones”.

Por su trabajo en defensa de la protección del medio ambiente y de los territorios ancestrales ha sido objeto de amenazas, encarcelamiento, secuestro, y ataques de la policía pese a que goza de medidas cautelares, otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.