miércoles, 23 de septiembre de 2009

Honduras tiene su Zona Cero: la Embajada de Brasil


Foto: www.elnuevoherald.com/256/story/549527.html
Tegucigalpa, la capital de Honduras es una ciudad mal urbanizada y caótica. Está rodeada de cerros, tiene calles increíblemente estrechas y cuenta sólo con unas pocas aceras. Cuando uno llega a las esquinas no existen rótulos de referencia, ni otra cosa que se le parezca. Así la situación, los capitalinos, al igual que todo el país con excepción de San Pedro Sula, llamada capital industrial, se entiende relacionando tal o cual tienda, esto y lo otro. Frente aquello y frente a lo otro.

Aquí si se aplica el dicho de “preguntando se llega a Roma”. Con todo ese pequeño detalle Honduras tiene su Zona Cero, al igual que Nueva York, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Este código ya existe en el argot policial y en el del Ejército. La zona que circunda la Embajada de Brasil, es la Zona Cero, está ubicada en la colonia Palmira, una urbanización exclusiva, con casas de gente con buen nivel de vida. El ambiente en Palmira es tranquilo, ahí casi nunca pasa nada. Lo más que se escucha, en un día normal, es el alto tráfico vehicular, no obstante, en los últimos días, la historia es otra.

En primer termino las marchas de la resistencia pasaron por ahí en dos ocasiones, dejando a su paso lo que tenia que dejar; grafitis y mucha basura. Las dos veces iban a manifestarse frente a la Embajada de Estados Unidos, pero del lunes para acá, con el anunció de que Mel estaba en la Casa de las Naciones Unidas, un mar de gente comenzó a tomarse el tranquilo Palmira.

Cuando se dijo el verdadero paradero de Zelaya, el epicentro se fue para allá. Miles de personas acamparon ahí, hasta el martes que llegó la policía a desalojarles.

Contrario de lo que se podría pensar, la Embajada de Brasil no es una oficina ostentosa, ni resguardada con muros altos y fuertes como la Embajada de Estados Unidos o de Japón, quizá tenga una o dos cámaras fuera, pero en realidad, se trata de una casa de habitación normal; si no fuera por el rotulo, seguro nadie pensaría que se trata de una representación diplomática de un país gigante.

Lo que si tiene esta Embajada es una terraza con buena vista a la calle, justamente por donde Zelaya apareció y provocó una corta demencia a sus fieles. Esa es la Zona Cero de Honduras, una cuadra a la derecha del Súper Mercado Mas x Menos, que queda sobre la Avenida Los Próceres. No es suficiente pero “Preguntando se llega a Roma”.